Kiribati 36 navega contra el viento y corriente

Luis Manuel Pinho

Hace poco tiempo yo estaba en Isla Grande, Río de Janeiro, aguardando el retorno de mi esposa Marli de una visita a su familia en Río Grande do Sul, en el sur de Brasil, y tiendo conocimiento que ella iría encontrarme en la ensenada de Abraão, decidí aprovechar una semana de vientos de leste bien frescos para testar el barco en esas condiciones, pues cuando venimos navegando desde Río Grande para la región de Angra, no tuvimos que afrontar situaciones semejantes. El resultado está en ese video:

A rota seguida mostra que a correnteza estava bem forte, pois era Lua Nova, e para vencê-la e também aos 20 nòs de vento de La ruta seguida muestra que la corriente estaba muy fuerte, pues era luna nueva, y para vencerla, así como a los veinte nudos de viento en la proa, tuve que hacer varios bordos, como puede ser visto en la captura de pantalla abajo: .

El recorrido entre Sitio Forte e Abraão en Ilha Grande, 20 millas náuticas, contando los bordos.

Llevé algunas horas para hacer el recorrido, y La navegada más se asemejaba a una broma en un velero de orza que un crucero en un velero oceánico.El timón se mostro bien dimensionado, y nada como timonear sin rueda para sacar provecho de las ráfagas y variaciones del viento para mejorar el progreso. En viajes oceánicas prácticamente nunca timoneamos, y para ese corto recorrido eso fue encarado como una diversión.

Bañera libre e amplia com timón bien dimensionado.

El barco caminó muy bien, considerándose que la mayor tiene unos veinte años de edad, tiendo sido un regalo de un amigo de Río Grande, y tuvo que ser cortada y adaptada. Los gobiernos fueron siempre eficaces, en algunas ocasiones el barco tiendo navegado sin necesitar timonero.

En la llegada el viento cambió de dirección y pude dar una buena navegada con vientos francos, cuando navegamos a 7.5 nudos, mismo con las velas rizadas. El piloto automático también no tuvo problemas para gobernar el barco en todas las situaciones encontradas.

Consideramos muy importante que el barco tenga un buen desempeño mismo en situaciones adversas en la ceñida, pues la capacidad de poder salir de una costa peligrosa rumbo al alto mar puede ser la diferencia entre un crucero bien sucedido y una desgracia.

Con su capacidad de procurar abrigo en aguas rasos y también su buen desempeño a vela, el Green Nomad nos ofrece una buena plataforma para explorar los rincones remotos que pueblan nuestra imaginación. Eso aliado a la robustez y bajo mantenimiento del barco de aluminio nos posibilita llevar la vida que amamos con un mínimo de costo.
Kiribati 36.

Luis Manuel Pinho es aparcero en La oficina B & G Yacht Design, es navegante desde los seis años de edad e ingeniero metalurgista por formación. Luis vive a bordo del Kiribati 36 Green Nomad con su esposa Marli Werner desde 2008 y es coautor del proyecto.

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