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Explorer 39

Historia del Explorer 39. Capítulo uno.

Nuestro interés por monocascos con quillotes abatibles que puedan ser cerrados en una caja dentro del coque, como si fuera un cortaplumas, comenzó cuando hicimos amistad con el navegador francés Jerome Poncet, cuando lo conocimos en los años setenta en Rio de Janeiro, aun en su primer viaje de vuelta al mundo  a bordo del Damien, un velero de quillote fijo. En aquel encuentro él nos informó que su próximo barco no más sería así, pero iría tener calado variable para que pudiera adentrarse en lugares por donde su barco de entonces no le permitía. Algunos años después conocimos el físico y navegador ruso/francés Oleg Belly que también compartía esas ideas, y habia adquirido en Francia el Kotic, un velero con quillote abatible del mismo diseño del Damien II, el barco que Jerome nos había informado desear construir. Visitamos el Kotic en Angra dos Reis, la hermosa región del litoral brasileño donde los cruceristas europeos acostumbran se quedar por algún tiempo cuando se destinan a la Patagonia. En aquella fecha Oleg había ubicado su barco en seco, utilizando la carrera de un astillero de embarcaciones de pesca, como tantas que se encuentran en todo el mundo, totalmente vedadas a los veleros de quillote fijo. Cuando nos dimos cuenta de que aquel mismo barco de cuarenta piés que podía atascarse en una rampa de barcos chicos, terminara de cruzar el Atlántico y se destinaba al continente Antarctica, comenzamos a percibir el gran ventaje de esa solución para veleros de crucero.

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Desde esa época nuestro interés por esa solución fue una constante. Mientras diseñábamos veleros convencionales para clientes diversos, desarrollábamos un sistema confiable para adoptar en uno de nuestros proyectos.
Eso se pasó por primera vez en el inicio de los años noventa, cuando producimos para un astillero de Rio Grande do Sul, Brasil, el muy bien sucedido Mordente 27. Ese pequeño velero fue un taller para otros ensayos con barcos mayores y hoy tenemos varios proyectos con quillote abatible.

La experiencia con el Mordente 27 fue muy gratificante. En Porto Alegre, el río Guaiba es cada día más difícil de ser navegado por su baja profundidad, con peligrosos bancos de arena, una amenaza a los incautos. A veces uno de eses Mordente 27 se dirigía en dirección a uno de eses bancos, para preocupación de los otros veleros en las cercanías, pero pasaba incólume por el obstáculo para espanto de los otros navegantes.
En el año de 2001 recibimos el pedido de un amigo, Darque de Mattos, un conocido navegador brasileño, para proyectar un barco de aproximadamente doce metros de eslora con quillote abatible y construcción en sándwich. Ese barco iría ser el Explorer 39, pues hicimos un acuerdo con él para que el proyecto fuera un plano de stock.

Darke es un experimentado marino, con muchas regatas oceánicas en su curriculun, tales como Buenos Aires/Rio de Janeiro, Newport /Bermudas y Admiral’s Cup, siempre en barcos altamente competitivos donde desempeñaba la función de navegador. Él hay poseído la antológica schooner Atrevida, un proyecto del genio de la arquitectura naval americano, Nataniel Hereshoff. Pero ahora Darque ni deseaba un barco clásico, ni un velero de competición. Él quería un barco para navegar solo, que pudiera adentrar en aguas interdictadas a otros veleros de quillote fijo, y que pudiera  visitar regiones donde la variación de marea fuese muy expresiva, tales como la Patagonia, por ejemplo. Darque aun no comenzó la construcción de su “Atrevido”, como se llamará su Explorer 39, pero somos gratos a él por toda la colaboración durante la confección del proyecto, cuando sus excelentes ideas fueron muy bien-venidas por nosotros. Otra persona que colaboró con excelentes informaciones por su larga experiencia en la utilización de barcos con esa configuración fue el ya citado físico y navegador, Oleg Belov, que es uno de los más renombrados skippers de charter en Ushuaia.

Pero el día en que un Explorer 39 estuviera en el agua no estaba lejos.
El yachtsman brasileño Raimundo Nascimento, encomendó al Astillero Estrutural de Cabo Frio, estado de Rio de Janeiro, Brasil la construcción del primer Explorer 39, que tiene su botadura confirmada para los primeros meces de 2009. Mientras, está en construcción otro Explorer 39 , ese en Montevideo, Uruguay, por la Escuela Técnica de Montevideo, para el analista de sistemas Julio Gonzales. (Vea el site: www.explorer39.com/ )
En el año de 2007 la prestigiosa revista de vela de crucero francesa Loisirs Nautiques publicó una materia sobre el Explorer 39 que ayudó a despertar interés por el proyecto en otros países, que juntamente con la divulgación que hacemos en nuestro sitio, tiene traído interesados de varias partes del mundo, desde Noruega hasta el Alaska, el que nos hace creer que ese barco será difundido en el futuro por los más diversos rincones.