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Kiribati 36

Kiribati 36 Green Nomad encuentrase con dos otros barcos diseñados por la oficina B & G Yacht Design

Un encuentro no tan raro así de veleros proyectados por la oficina B & G Yacht Design se pasó en Parati, Brasil, cuando el Kiribati 36 Green Nomad compartió por algunos días el mismo fondeadero con un Samoa 34 e un Multichine 28. Sin embargo decimos  no tan raros porque existen muchos barcos proyectados por la oficina en eses aguas.

Kiribati 36 Green Nomad, Samoa 34 Luthier y Multichine 28 Kyriri Ete en Parati.

Eses tres barcos ilustran bien la satisfacción que una construcción amateur bien realizada puede proporcionar, un trabajo que es recordado con muy buenas memorias.

El Multichine 28 Kyriri Ete fue construido en Florianópolis, en el sur de Brasil, por nuestro talentoso cliente Giovanni dal Grande, que consiguió hacer su barco totalmente sin ayuda de otras personas y hoy vive a bordo navegando por el litoral brasileño.

Luthier fue construido por la pareja Dorival y Catarina Gimenes, en el jardin de su casa, Estado de São Paulo, Brasil, también consiguiendo realizar una obra magnífica, en nada inferior a una construcción hecha por astillero profesional. Ellos están de vuelta al país después de realizar dos travesías del Atlántico, pasando por el Caribe, Azores, Portugal, España, Madeira, Canarias y Cabo Verde.

Green Nomad está listo para partir rumbo al norte, primero para las islas del Caribe, después siguiendo para el Océano Pacífico, pero eso siendo hecho bien despacito, como en el primer viaje de la pareja, con un velero homónimo, cuando Luis Manuel y Marlí demoraran casi dos años hasta llegaren en Australia, el que para su estilo de hacer crucero fue casi estresante. Presentemente Luis Manuel trabaja desde abordo en aparcería con la oficina B & G Yacht Design en la especialización de proyectos de embarcaciones metálicas, con énfasis en barcos de aluminio. .

Luis Manuel, Murilo Almeida y Roberto Barros a bordo del Kiribati 36 Green Nomad, el barco oficina!

La opción de construir un barco y en secuencia vivir a bordo fue una decisión común a los propietarios, y ninguno en esa comunidad está arrepentido de su decisión. Y ellos ahora están a realizar sus sueños de una manera muy agradable y económica, fondeados en rincones de rara belleza sin tener que pagar por eso.

Llenando botellas de agua dulce en un arroyo sin polución usando el anexo como medio de transporte.

Las tres tripulaciones están de acuerdo que al construir sus propios barcos a partir de planos específicamente diseñados para sus necesidades y expectativas fue una decisión inteligente, permitiéndoles poseer un velero con una calidad intrínseca que no podrían permitirse si hubieron adquirido un barco usado, o nuevo, fabricado en serie.

Luthier, un hermoso ejemplo de construcción amateur, un barco capaz de obtener buen resultados en competición, teniendo obtenido una importante victoria en su clase en la prestigiosa regata Recife-Fernando de Noronha.

Multichine 28 Kyriri Ete en Florianópolis

Luis Manuel y Dorival, el propietario del Luthier, a bordo del Green Nomad

Marli y Catarina hacen un bocadito a bordo del Green Nomad.

Kiribati 36 Green Nomad, un barco para realizar una vuelta al mundo en confort y seguridad.


Kiribati 36 Green Nomad. Reunión de "trabajo" a bordo

El diciembre, 13, Roberto Barros "Cabinho" consiguió conocer el Green Nomad. Como el barco fue construido en el Estado de Rio Grande del Sur, fue más fácil aguardar la programada escala en Parati, Estado del Río, del primer Kiribati 36 a navegar hasta ahora, que visitarlo en Rio Grande, una vez que Roberto Barros, el asociado de B & G Yacht Design en Brasil, vive en Río.

El interior del Green Nomad más se asemeja a un hogar en tierra firme que un velero de 36 pies de eslora. Foto: Luis Pinho

 Aprovechando la oportunidad, en esa visita se juntaron tres integrantes de la oficina B & G Yacht Design (Roberto Barros Yacht Design en Brasil); Luis Pinho, el autor del proyecto Kiribati 36,  Roberto Barros y Murilo Almeida, un designer que trabaja con la oficina hace algunos años.

Kiribati 36 Green Nomad  fondeado en las proximidades de la Marina del Engenho, Parati, Estado del Río de Janeiro. Foto: Luis Pinho

El encuentro se pasó en uno de lugares más hermosos del litoral de América del Sur, la ensenada de Parati, en la bahía de Isla Grande. Es esperado que el Green Nomad haiga inúmeras otras escalas en lugares paradisíacos. Final el barco está con salida programada para el Caribe y Pacífico Sur cuando terminar el verano. El velero con su estilo inconfundible de "off the road" de los mares siempre se irá sentir integrado en el paisaje al redor. 

Kiribati 36 Green Nomad. Roberto Barros en el amplio y confortable salón del Green Nomad.

Luis participó de la fase de calderería de la construcción, y en secuencia fabricó todos los muebles, hizo las instalaciones de sistemas y equipamientos, solamente con la ayuda de su esposa Marli, sin olvidar que durante todo ese tiempo la pareja vivió a bordo, en el comienzo sin ni mismo aislación térmica en la cabina. Ahora ya con 900 millas navegadas ellos ya se sienten como peses en el agua.

 

Reunión de "trabajo" de la oficina B & G Yacht Design. Roberto Barros, Murilo Almeida y Luis Pinho. Foto: Luis Pinho

Ustedes pueden seguir las aventuras anteriores y futuras de la pareja Luis y Marli, pulsando en el banner a la izquierda superior del site en inglés, u en portugués. Allá Ustedes irán saber más sobre los cruceros anteriores, la expedición que Luis hay participado en defesa de las ballenas, a bordo del Steve Irwin, buque de la flota de la organización Sea Shepherd, el viaje desde Tahiti hasta el Mediterráneo como capitán del trimaran Brigitte Bardot, y ahora los viajes del Green Nomad. En la galería de fotos en el blog Usted podrá ver algunas imágenes históricas de algunas islas de la Micronesia.

Marli ofreció un delicioso almuerzo a los invitados, especialmente apreciado gracias a la integración de la cabina con el paisaje exterior.

Los detalles que más llamaran la atención de los visitantes fueron la buena ventilación y la iluminación natural en la cabina, donde las ventanas son tambuchos de cubierta. El piso más elevado de la parte central del salón, donde se quedan la cocina y la mesa de navegación, también contribuyen para una mejor integración con el exterior

Luis Pinho y Marli Werner al lado de Murilo Almeida. Fue en ese día que Murilo conoció personalmente la pareja. La silla giratoria donde Murilo está sentado fue instalada para que Luis pudiera usar la mesa de navegación como oficina de proyectos. El más reciente proyecto de B & G yacht Design, el Pop Alu 32, fue todo desarrollado allá.  

Luis y Marli ya son referencia en los lugares donde hacen escala, el barco siendo regularmente visitado por los navegantes de veleros de crucero que estén en el mismo fondeadero. No es por casualidad que tengan amigos en los más diversos países.


Green Nomad navega rumbo al Norte

En el 15 de noviembre, 2011, finalmente nuestro Green Nomad, ahora en su segunda edición, un Kiribati 36, salió al mar para empezar la vida que hace tanto tiempo deseábamos, la de gitanos itinerantes, saltando de fondeadero en fondeadero al largo de los más diversos lugares del mundo.

Dejamos el Puerto de Rio Grande, el más al sur de Brasil, donde fuimos acogidos con mucho cariño por el Rio Grande Yacht Club por un año y medio, después de tenernos sido acogidos de misma manera en el Clube dos Jangadeiros, en Porto Alegre, donde nos permitieron completar la obra de construcción de nuestro barco en cuanto vivíamos a bordo.

Reunión de despedida con amigos del Rio Grande Yacht Club

Nos quedamos por mucho tiempo en Rio Grande debido a un viaje paralelo que hice para juntarme a la flota del “Sea Shepherd Conservation Society” en sus actividades de protección al medio ambiente. Por eso, mismo teniendo navegado unas 32500 millas entre la venta del primer Green Nomad en Australia e ahora, solo ahora navegábamos en nuestro propio barco.

Fue una prolongada y tortuosa jornada desde nuestro primer Green Nomad para ese, y construir dos barcos definitivamente no es la manera más directa para se obtener su propio barco de crucero, pero para nosotros es la única que nos sirve, porque ofrece la libertad de elección del barco exacto que se desea tener, además de ofrecer la confianza de saber cómo todo fue construido, permitiendo sentirse seguro a bordo, todo eso a un precio que se puede pagar.

La vida de un constructor amateur, especialmente aquel que vive donde en el futuro será su hogar, no es fácil, pero si no es la más confortable, al menos es la que le proporciona más placer, pues al contrario de vivir en algún lugar provisional y recordarse que mañana tendrá que despertarse temprano para llegar a un rincón distante de la ciudad, en ese caso es solo despertar y comenzar el trabajo. Durante el día trabajase duro, pero cuando la noche llega ya se está en su ambiente en la marina, pudiendo empezar a vivir la verdadera vida de navegador de crucero.

Invitados para la cena. ¡Por favor siéntense donde sea posible!

El tiempo pasado en Porto Alegre fue de mucho trabajo y poco confort, pero la vida se pasó tranquila, el barco no siendo más un sueño distante, aunque cubierto con un espeso y permanente polvo, nuestra dura realidad. Nuestro querido Green Nomad era también una oficina de diseño de yates con su mesa de trabajo colgada del techo

El Multichine 41 SK siendo modelado en 3D cuando aun estábamos en Porto Alegre

Nuevamente nos quedamos atracados en Rio Grande por un largo periodo, e entre las tareas que necesitábamos hacer antes de salir para la primera travesía, desarrollé hasta su conclusión final, para ser lanzado por B & G Yacht Design, el proyecto del Pop Alu 32. Durante ese periodo también participé de la tripulación de un buque en un viaje al Continente Antártico e hice una travesía como capitán desde el Taití hasta la Francia.

Deseábamos partir de Río Grande con el mejor pronóstico meteorológico posible, una vez que esa parte del Atlántico Sur pude ser muy traicionera, una vez que no hay abrigos por más de 280 millas, y los vientos predominantes son de ceñida para quien vaya para el norte. Si en el camino el viento cambia para NE, es probable que el velero tenga que retornar al puerto de salida para no tener que romper viento y corriente en la cara. Caso el cambio sea para SE el problema es ser lanzado en la costa y romperse en las olas de una playa deserta.

Por precaución esperamos condiciones favorables de tiempo. Los vientos predominantes son de NE en esa estación, el peor escenario para quien quiere ir para Santa Catarina, el estado al norte de Río Grande. Normalmente la estrategia es esperar por una frente fría asociada a un sistema de baja presión venida desde Patagonia. Eso usualmente interrumpe el viento y la corriente de NE, trayendo vientos moderados o fuertes de sur o sudoeste, muchas veces con lluvia y baja visibilidad. En nuestro caso fuimos beneficiados por otro fenómeno, un sistema de baja presión viniendo del océano frente a la costa de Brasil, desde Río de Janeiro, y siguiendo para mar abierto en una dirección SE, cambiando para sur. Esa situación nos proporcionó vientos flacos de Se cambiando para S, con fuerza moderada y cielo claro. La suerte estaba de nuestro lado e el buen tiempo nos siguió por todo el trayecto, usando motor y velas, a veces alcanzando los siete nudos de velocidad.

De 1 to 5, la baja presión que llevó el Green Nomad para el norte

Para obtener las cartas sinópticas del tiempo utilizamos el fichero GRIB, que se puede bajar por internet (Ver link en el blog del Green Nomad). Podíamos obtener los datos durante el trayecto por medio de un modem en nuestro radio HF.

Al pasar por el Cabo Santa Marta, la parte más difícil de la jornada se quedara para tras, cuando entonces pudimos desligar el motor y seguir utilizando solamente las velas. Pasamos la última tarde y la última noche bajo un viento muy flaco y variable, tan tenue que tenia dificultad de precisar en qué dirección soplaba, aunque Green Nomad mantenía una velocidad de 3 a 4 nudos.

Navegamos a una distancia cautelosa de tierra, unas treinta millas en promedio, para minimizar el riesgo de una colisión con una embarcación menuda u adentrarse en una red de pesca, y en eso aspecto nuestro plano fue un suceso. El punto negativo fue que navegamos en la ruta de los buques, pero eses eran fácilmente avistados en las condiciones de visibilidad en que navegábamos.

Algunas veces oíamos aviones de la Fuerza Aérea Brasileña llamando buques por sus nombres, y creemos correctamente que aquel era un control de los aguas territoriales del país, y consecuentemente nuestra vez llegó; un avión en baja altitud hizo tres vueltas al redor de nuestro barco, llamándonos por el canal 16 del VHF, y después de hacer preguntas de rutina nos deseó buen viaje. Ya sabíamos de control riguroso así cuando se aproxima de aguas territoriales australianos, pero, por curiosidad, mismo teniendo llegado por dos veces a ese país, nunca fuimos molestados por esa búsqueda, pero ahora eso se pasó.

Avión de la Fuerza Aérea Brasileña hace un vuelo rasante sobre el Green Nomad en un control de rutina

En la mañana del día 18 nos aproximamos de Porto Belo, Santa Catarina, después de navegar 402 millas náuticas desde Río Grande, y la primera pierna del viaje del Green Nomad estaba concluida, el barco presentando un desempeño mejor que el esperado.

Las cuchetas de uso en mar se probaran estar muy bien ubicadas, próximas del centro de gravidad del barco, y el interior claro y bien ventilado hicieron las tareas de cocinar y navegar muy agradables.

Al llegarnos ya nos esperaba nuestro amigo João Blauth, un marino que vive a bordo de su velero Zuretta. João me ayudara a conducir el trimarán de 33m que yo hizo el transporte como capitán de Taití hasta la Francia. También tuvimos la oportunidad encontrar la pareja Vilmar y Gina Braz, con los cuales habíamos navegado lado a lado en el Pacífico en 1998. Vilmar y Gina hicieron una vuelta al mundo a bordo de su Samoa 29 Jornal, también un proyecto de la oficina B & G Yacht Design. Presentemente ellos viven en tierra dedicándose a ayudar jóvenes carentes ministrándoles clases de carpintería naval y de vela en la ciudad de Itajaí, 15 millas lejos de Porto Belo.

Vilmar y Gina, nuestros amigos que hicieron una vuelta al mundo a bordo del Samoa 29 Jornal

Fue así que volvimos a vivir la vida que más gustamos, cercados por amigos en nuestro casi autónomo hogar, produciendo nuestra propia electricidad y colectando agua de la lluvia. Una buena vida con un mínimo de impacto ambiental.


Kiribati 36, más una unidad em construcción

Nos quedamos muy contentos de recibir la vista de la pareja Jone y Vera, que comenzó a construir el barco de sus sueños, un Kiribati 36. La obra está siendo realizada por astilleros Ilha Sul, de Porto Alegre, Brasil.

Jone y Vera en el salón del Green Nomad

Jone entró en contacto con nosotros hace algún tiempo. Ahora, poder ver las cuadernas de su barco ya montadas es razón de gran alegría para ellos y para nosotros.
El kit CNC revisado del Kiribati 36 permitió un aumento de productividad, como, por ejemplo, hacer la placa del costado se extendiendo hasta el zócalo de la cubierta.

El tiempo de construcción de la calderería se queda muy reducido cuando se emplea equipos de corte y montaje de precisión. La calidad del servicio también supera la construcción por el método convencional.

La eslora de 11 metros se queda en la frontera entre el conforto proporcionado por un barco mayor y el bajo costo de un velero más chico. Además ya permite realizar largas travesías con buena capacidad de almacenamiento.
Su casco reforzado con 8 mm y 10 mm de grosor en la parte inferior se presta a las condiciones de navegación más difíciles, tales como aventuras polares o sobrevivir a tormentas tropicales, el que hace del Kiribati 36 un velero perfecto para la gran aventura, pero a un costo accesible.

El proyecto en todo su concepto opta por soluciones simples cuanto a los sistemas críticos a bordo, lo que significa que una vez construido el velero, el futuro navegador puede tener la tranquilidad de saber que todo fue planeado para dar un mínimo de gastos de operación. El hecho que el casco es de aluminio también ayuda en este sentido.

Um barco simples, com cana de leme e sistemas robustos.

Para aquellos que no necesitan de calado reducido, la novedad es que está listo el proyecto con quillote fijo. Esta versión debe ser un poco más económica a construir.

La capacidad de entrar en lugares con tan sólo 80 cm de agua no es gratis, por supuesto, y los que no necesitan esa posibilidad, pero que se enamoran con las otras características del proyecto, ahora pueden optar por esa nueva versión.

El Kiribati 36 también puede ser fabricado con quillote fijo

Pulse aqui para saber más sobre el Kiribati 36


Kiribati 36, un diseño versátil desde el ecuador hasta los polos

Una análisis de los barcos de crucero en evidencia hoy en día en el campo de expediciones náuticas, o en la industria de charters en aguas polares, revela que el Kiribati 36 tiene muchas de las características que lo hacen un verdadero hermanito de algunos barcos famosos, ampliamente codiciados por aquellos que sueñan con una vida de aventura en los mares.

Green Nomad con su cabina panorámica y chubasquera rígida: conforto y seguridad sobre un casco metálico de 10mm de espesor en el fondo

Sin necesitar ir lejanos, podemos citar el Paratii del internacionalmente conocido navegador Amyr Klink, así como diversos otros igualmente destacados, como el barco de expedición de Peter Blake, el nuevo Pelagic Australis de Skip Novak, Seal, Hawk, Morgan’s Cloud, Polaris, Southern Star y muchos otros, se queda demostrada la tendencia para los barcos de aluminio para los que desean barcos fuertes, durables, de poca manutención y que proporcionen confort y protección a su equipaje.

En común, eses cascos son de aluminio, los sistemas adoptados son los más simple y comprobados, y las cabinas ofreciendo visión panorámica.

Puesto del navegador: Visión total del exterior e instrumentos al alcance de la mano

Amplitude y luminosidad

Entre eses renombrados navegadores, muchos, sino todos, tuvieron barcos anteriores, unos en fibra de vidrio, otros en acero, pero cuando llegó la hora de elegir su barco definitivo, sus máquinas de sueños, todos lo optaron por el aluminio.

Entre todos los materiales utilizados para barcos de crucero, el aluminio es prácticamente el único que irá mantenerse inalterado cuando expuesto a las condiciones adversas del ambiente marino. Ninguna barrera es necesaria. El agua no lo penetra en él para comenzar a degradarlo.

Es claro que nos gustaríamos que no nos quedásemos comprometidos con limitaciones, tales como el espacio reservado para la cadena de fondeo no significase menos espacio para el arreglo interno, en que la cabina panorámica pudiera influir menos en el perfil lateral, pero dentro de nuestras limitaciones, nos quedamos por demás satisfechos con el obtenido con nuestro Kiribati 36 Green Nomad.

Cocinando en el Green Nomad usted se siente integrado al ambiente

El gran compartimiento tras el baño ayuda a mantener el orden a bordo

La robustez del casco y la simplicidad y confiabilidad de los sistemas de bordo habilitan el Kiribati 36 a ir donde se quiera, solo siendo limitado por los deseos e estilos de los que lo navegan.

¿Que tal un barco polar al costo de un crucero/regatas de fibra de vidrio convencional? ¿O poseer un barco adecuado a los atoles y pases rasos del Pacífico, ese mismo barco aun poseyendo una ventilación natural impecable en su interior, con vista para el paisaje exterior. Mismo que esas virtudes se parezcan antagónicas, el Kiribati 36 las posee a ambas.

El primer Green Nomad en las Islas Marshall, Océano Pacífico

Con quilla abatible y fondo llano de aluminio podremos llegar a los rincones más remotos del planeta.

Siempre décimos que el Kiribati 36 es el gran barco de los que no poseen mucha plata. Si fuera más grande los costos representarían un valor absurdo comparando a los beneficios obtenidos, mismo admitiendo que el confort sería mayor.

Es claro que es posible navegar, vivir y ser feliz en un barco más chico, como probaron varios de nuestros amigos, como, por ejemplo, la pareja Eileen y Roberto Barros con su velero de veinte-cinco pies Sea Bird. La opción por una determinada eslora tiene que ser cuidadosamente evaluada en función de costos y dificultades de construcción, para se garantizar el suceso de la obra.


Demostración virtual del montaje del Kiribati 36 irá ayudar constructores

Aprovechando que el proyecto del Kiribati 36 es de última generación en términos de diseño en 3D, la oficina B & G Yacht Design (Roberto Barros Yacht Design en Brasil) ofrece en el home-page del proyecto en el enlace construcción una demostración virtual de los pasos para el montaje de la calderería, con las piezas siendo adicionadas una a una en la secuencia sugerida para su confección.

Eso puede ayudar muchos constructores, especialmente los amateurs, que así pueden evaluar de una manera bien didáctica las tareas a ser realizadas.

Otra novedad relacionada al proyecto es que ya está en desarrollo la versión con quillote fijo tipo "fin-keel" de crucero tradicional, utilizando  los ya testados y aprobados apéndices que hacen parte del proyecto Multichine 34/36.

Green Nomad con mástil y arboladura ya instalados

Con esa opción el Kiribati 36 pasa a tener una aceptación más amplia, pudiendo atender a las solicitaciones de los navegadores de crucero que no necesitan de calado reducido o que prefieren la simplicidad y menor costo del quillote fijo.

El interior del Kiribati 36 Green Nomad casi concluido

Los conceptos de simplicidad de instalación de sistemas, robustez, visión panorámica desde el interior de la cabina y muchos otros detalles utilizados en el proyecto del Kiribati 36 con quillote abatible continúan inalterados, una vez que tienen una grande aceptación por parte de los navegadores de crucero y por eso permanecerán los mismos en esa nueva versión. La posibilidad de elegir entre quillote fijo o abatible solo irá agrandar la ya elevada conceptuación la cual el proyecto ya disfruta.


Kiribati 36 Green Nomad  ya tiene su mástil instalado

Estimados amigos y navegantes del site B & G Yacht Design,
Desde el día 16 de Marzo, con la instalación del palo, el Green Nomad ya comienza a se asemejar con un verdadero velero.

El Green Nomad en Porto Alegre, Club de los Jangadeiros

Para nosotros eso representa muchas cosas. Hicimos nuestro décimo -cuarto cumpleaños de matrimonio, así como catorce años se pasaron desde que hicimos la misma operación con nuestro primero Green Nomad, ocurrido en el Yacht Club Río de Janeiro, en el año de 1996.

En 1996 ponemos el mástil en el primer Green Nomad

En esa fecha contamos con la ayuda de todo el equipo de empleados en los talleres del Club de los Jangadeiros, de Porto Alegre, Brasil, hasta mismo con los funcionarios de la oficina del club.

Nuestros amigos del Club de los Jangadeiros nos ayudan a mover el mastil.

Aun atentamos fingir que estábamos ayudando a transportar el mástil, pero siendo unos 15cm menor en promedio que nuestros amigos, ni mismo eso nos dejaban hacer. Pero al menos los caballetes nos dejaron llevar. En seguida nos quedamos yo, mi esposa Marli y dos funcionarios del club, Jorge y Eder, operando la grúa, y en menos que media hora el mástil estaba instalado. Instalamos los obenques superiores y los estays, de manera que no había mas riesgo que ese se tumbase.

Mástil y arboladura instalados, la hora de verdad para sacar el cable de la grúa. Hay que tener confianza en nuestro trabajo!

Durante el carnaval nos quedamos viviendo a bordo con el barco en el patio del club, cuando aplicamos la primera pintura ante-incrustante y también la pintura de la cubierta.

La pintura ante-patinante de la cubierta comienza a tomar su aspecto final.

Bautizado finalmente!

Quillote a medio curso, pues la profundidad cerca del molle no lo permitía que fuera totalmente bajada.

El interior del barco está prácticamente concluido, mancando solamente instalar algunas molduras al rededor de los tambuchos. Por ahora nos quedaremos con un acolchado provisional. Los últimos detalles solo serán concluidos cuando estuviéremos navegando. (En nuestro otro barco algunos de esos se quedaron para el próximo propietario hacerlo).

El sistema de izamiento manual del quillote

Últimos cuadros de forración son instalados

Una cocina con vista para el mar

Esa recaudación de pez que Marli prepara para nuestros invitados ya gaño notoriedad entre nuestros amigos de Porto Alegre.

Tendremos aun más dos semanas de trabajo antes de iniciar nuestro viaje para el norte. Nos gustamos mucho del sur, pero el frío no es nuestro ambiente. Llevaremos con nosotros muchos recuerdos de nuestros amigos, pero dejar para tras las nuevas amistades es un facto inevitable en la vida de los nómades.


Kiribati 36 Green Nomad con la  carpintería casi concluida - Luis Manuel Pinho

Con el verano se quedando más próximo, también el Green Nomad va cambiando su cara. Las piezas básicas del arreglo interior ya están construidas, faltando la terminación, como puertas, forro del aislamiento térmico de las paredes y cielo raso, el revestimiento de los pisos y pintura de los terciados. Para dos marineros de primer viaje en carpintería náutica, sin duda que nos quedamos sorprendidos por ya tener llegado a esa etapa.

La evolución de la mesa  de la "oficina" del Green Nomad. Primer día en el agua.

En Abril 2009 la oficina era así.

La oficina en fines de Agosto 2009. Ahora también mesa de navegación.  

Fue seleccionando las fotos para esa nota que constatamos que tal vez nos manque algunos tornillos, o que nuestro límite para aceptar privaciones es considerablemente más alto del de las personas normales. El objetivo puede compensar, sabemos, pero era cada cosa…

Vivimos a bordo durante toda la construcción del interior, que sin embargo solo comenzó en Marzo 2009, cuando hicimos el aislamiento térmico con espuma de poliestireno.  Entre Diciembre y Marzo vivimos con el mismo arreglo provisional hecho cuando aun estábamos en el taller donde hicimos la calderería. Dos planchas de terciado de las utilizadas en construcción civil, soportadas por listones de madera, servían de piso durante el día y para dormir a noche, y todo lo más era improvisado. Pero poco a poco fuimos ganando terreno, un paso a cada día, y ahora al mirar para tras, descubrimos que nuestro hogar está casi pronto.

Toda nuestra logística era basada teniendo en cuenta que al final del día la cocina tendría que funcionar y que algún lugar tendría que estar libre para que pudiéramos dormir allí.

Dos de los metros cuadrados más versátiles de Porto Alegre.

Todo tenía una función doble, hasta la letrina!

Lavar la cara exigía una cierta pericia.

Cocinando cuando el casco aun estaba casi vacio.

Durante eses tres meces procesamos más o menos las siguientes cantidades de materiales:

  • Diez chapas de terciado marino 10mm
  • Ocho chapas de terciado marino 15mm
  • Cincuenta listones de cedro con dos metros de largo y con secciones variadas
  • Cien planchas de 0.5m x 1.0m de espuma de poliestireno 50mm de espesor
  • Cuatro planchas de la misma espuma con 20mm de espesor
  • Una hoja de fórmica
  • Dos latas de cola de contacto
  • Tres embalajes de cola para madera
  • Quince tubos de Sykaflex
  • Mil tornillos de tamaños diversos, aproximadamente

Para quien esté interesado en valores, todo eso costó aproximadamente U$2500.

La primera vez que decidimos transportar una chapa de terciado 15mm para cortar las piezas marcadas, pensé que no conseguiría moverla, pero con práctica fuimos llevando para el molle y las cortando. Ahora mal podemos creer que en nuestro barco de 11m x 3.85m puedan estar instaladas dieciocho chapas de terciado 2.5m x 1.60m.

Trabajando en el molle del Club Jangadeiros.

Fuimos afortunados por tener sido acogidos por el Yacht Club Jangadeiros, de Porto Alegre. Sin ese porto seguro todo tendría sido mucho más difícil.

el depósito de diesel para poder iniciar la obra.

La primera pieza a ser fabricada fue la cucheta de matrimonio, como conviene.

Iniciamos la obra haciendo la cucheta de matrimonio de la cabina de popa y seguimos en sentido horario, instalando la cocina, sofás del salón, baño, compartimiento del motor y finalmente las dos piletas de la cocina. El último detalle fue la instalación de la silla de la mesa de navegación con su respaldo alto, que servirá como escora cuando el mar esté agitado. En nuestro barco anterior teníamos una silla ubicada en el sentido transversal, pero fija. Ahora tenemos una silla giratoria que también puede regular su altura en unos veinte centímetros, creando un puesto de observación privilegiado.

Tenemos también avanzada la instalación hidráulica, y en dos semanas iniciaremos la instalación eléctrica.

Hijos de un amigo exploran la gruta de los marineros constructores. Muchas cosas para descubrir!

Ahora ya podemos invitar amigos a cenar con nosotros en la cabina con razonable conforto, y esperamos que muchas otras cenas se repitan en el futuro.

¡Finalmente una cocina de verdad!

Un longo camino desde las refecciones sentándose en la letrina.

La mesa de navegación del "Madrugada", gentilmente cedida por Niels Rump, de Farol Náutica, que está restaurando ese barco fielmente a sus planos originales.

El mueble con las dos piletas que drenan para dentro de la caja del quillote móvil.

Por ahora navegando en Internet, pero breve esperamos que sea en el Pacífico.

Ubicamos la pileta del baño apoyada en la bancada para no perder espacio de armario por bajo, y para traerla el máximo para el centro del barco, para obtener la mejor altura posible  bajo el cielo raso.

En el área de cubierta la única novedad fue la instalación de la estructura en tubo de aluminio para la chubasquera rígida que irá proteger la parte delantera de la bañera cuando navegando, ofreciendo un abrigo de salpico y protección del sol, siendo posible cerrarla por tras. En nuestro barco anterior eso era facilitado, pues la bañera era central, pero ahora conseguimos el mismo efecto, usando una parte de enrollar que descenderá desde tras del abrigo hasta el piso de la bañera, como vimos en algunos de los barcos de la clase IMOCA 60, más conocidos como Vendée Globe.

Green Nomad aguardando el momento de seguir rumbo a nuevos encuentros con nuevos y viejos amigos

Esperamos hasta el fin del año tener Green Nomad en condiciones de se mover. Mismo gustando mucho de nuestra escala en Porto Alegre, el invierno próximo preferimos estar en los trópicos, sustituyendo los pesados sacos por camisetas y las botas por sandalias Havaianas

El inginiero Luis Manuel Pinho es colaborador de la oficina Roberto Barros Yacht Design, (B & G Yacht Design), siendo el diseñista de nuestro más reciente proyecto, el  Kiribati 36. Ahora él trabaja en su segundo proyecto en parceríacon nosotros: el Pop-Alu 28, un velero en aluminio auto-portante, o sea, sin estructura interna, el que con la tecnología de corte por CNC representa una  economia increíble de mano de obra y tiempo de fabricación.


Kiribati 36 Green Nomad progresa en la construcción del interior

El ingeniero Luis Manuel Pinho, que con su esposa Marli Werner navegó por diez años a bordo del Green Nomad, un velero de acero de treinta y seis pies, por las más remotas islas del Pacifico Sur, es ahora colaborador de la oficina de proyectos B & G Yacht Design como proyectista y consultor técnico para construcción en aluminio, una especialidad que conoce muy bien.

Luis Manuel vendió su barco en Australia y escogió Brasil, el país donde hiciera su barco de acero, como el lugar más adecuado para construir un nuevo velero. Con toda experiencia adquirida en sus longos años de navegación, Luis Manuel sabía muy bien el que deseaba para su próximo barco. Gracias a sus conocimientos sobre yacht design, en sociedad con la oficina B & G Yacht Design, él desarrolló el proyecto del Kiribati 36, el modelo escogido para su nuevo Green Nomad.

La construcción del nuevo barco camina muy bien. Una vez terminada la calderería, Luis Manuel y Marli pasaron a vivir a bordo, como si habitasen en una lata de sardina, sin aislación térmica ni acomodaciones. Ustedes que ya siguen la saga del casal navegador/constructor en nuestro sitio en Internet irán apreciar el relato de Luis Manuel sobre sus últimos progresos:

Estamos impresionados con la rapidez que puede ser obtenida en la marcenaría del interior del barco  si esa fue modelado en 3d en el computador y después planificada. Hace menos de dos meces iniciamos la obra en madera. Miren en la foto abajo el progreso obtenido!  

 Día de la botadura                                       Menos de dos meces después!

El ideal sería mandar cortar los terciados por CNC, pero, asi como todos los constructores amateur, las finanzas caminan malo y por eso el sistema fue un poco más rústico. Utilizando la planificación desarrollada por el computador de todas las piezas del proyecto, comenzamos a utilizar nuestro propio CNC (copy n cut J .)Yo arreglo las piezas con el mejor aprovechamiento posible en una hoja de terciado basado en el fichero 3D, y transfiero manualmente las medidas para la plancha, para después cortar las piezas. Las piezas instaladas ya vienen con todos los encajes abiertos. Llegamos a instalar três planchas por día.

Pasando el dibujo a mano para el papel...

Transcribiendo los tableros de mando para el terciado...



Mampara cortada lista para ser instalada!

Hacemos todo sin ayuda de otras personas. Nos quedamos sorprendidos con el rendimiento de nuestro trabajo. Fuera los innumerables estornudos por la molestia del polvo, la experiencia es por demás agradable.

A cada día el barco se queda más confortable. Tan luego una pieza es instalada pasamos el aspirador de polvo y un paño húmedo y el nuevo componente está listo para entrar en servicio en aquella misma noche.

Últimos retoques en el sofá del salón...

Sofá en uso!

Un detalle curioso: Un amigo que está restaurando el famoso velero Madrugada, campeón de tantas regatas oceánicas, nos regaló con la antigua mesa de navegación del barco, y ella ira se ajustar como un guante en la ubicación destinada para ella en el Green Nomad!

La mesa de navegación del Madrugada será restaurada para volver a navegar!

Una observación interesante es la precisión dimensional del barco. Los componentes del interior, modelados en 3D basados en la estructura de aluminio que fue cortada por CNC, se encajan perfectamente con diferencias mínimas en relación al tamaño teórico.

 Sobre la ebanistería estructural ahora solo faltan el área de la mesa de navegación y el baño. Después es la vez de las terminaciones, pisos y forros de las paredes y del techo, que iremos hacer con un material blanco de plástico reciclable.
Como en la vida ni todo es trabajo, vamos encontrando viejos amigos en Porto Alegre, como fue el caso con la visita de Anselmo y su esposa Tánia, del velero Tahiú, el Multichine 37, un clásico de la oficina B & G Yacht Design (Roberto Barros Yacht Design en Brasil) que encontramos en el Caribe en el año de 1997

Una agradable sorpresa fue la visita de Anselmo y Tánia del velero Tahiú.

Luis Manuel e Marli
Kiribati 36 Green Nomad
Luisdesenhos@gmail.com


Kiribati 36 Green Nomad

El casco número uno del diseño Kiribati 36 ya está fluctuando desde el dieciséis de Diciembre, 2008, y se llama Green Nomad.
Ese barco irá permitir la repetición del viaje que comenzó en Brasil y que se extendió por el Océano Pacifico, confirmando que aquel es el lugar donde sus tripulantes desean vivir, las más remotas islas de los mares del sur.  

El primer Green Nomad era un Van de Stadt 36 construido en acero. En esa foto él está anclado en el arquipiélago de Las Floridas en el grupo de las islas Solomon.

Tras vender el primer Green Nomad en Australia en el fin del año 2006, después de navegar veinte cinco mil millas durante diez años, Luis Manuel y su esposa Marli retornaran a Brasil, de manera alguna porque sus pasiones por la aventura y por la vida de navegadores tenga disminuido, pero rasiones de familia los requirieron sus presencias.

Factores inesperados los trajeron de vuelta a la vida de bordo más temprano que el previsto, pero no sin antes tener que construir un nuevo barco. Mismo antes de vender el primer barco, ellos ya sabían el que deseaban, si un día hicieran un otro, y básicamente todo que querían era poseer un velero con las características relacionadas en la descripción del proyecto del Kiribati 36.

Una longa amistad con Roberto Barros y el equipo de la oficina B & G Yacht Design hizo Luis procurar esa oficina para el proyecto de su nuevo velero.  Por casualidad durante el viaje al Pacíco Sur Luis y Marli cruzaron con otros tres navegadores que poseían barcos proyectados por ellos, y todos en unanimidad  elogiaban el desempeño de sus barcos.

Luis Manuel es ingeniero metalúrgico graduado por la Universidad Federal de Rio de Janeiro, la misma universidad donde estudiaron Luis Gouveia y Astrid Barros,  que al terminaren sus cursos de ingeniería naval, se casaron y en sociedad con Roberto Barros, crearon la oficina Roberto Barros Yacht Design, hoy B & G Yacht Design. No fueron pocas las veces, entonces, que Luis Manuel, Luis Gouveia y Astrid Barros se encontraron en el patio de la escuela para charlar sobre veleros.

Siendo un apasionado por yacht design al punto de tenerse inscrito en el curso por correspondencia americano “Westlawn school of Yacht Design, Luis ya conocía el suficiente sobre el arte de proyectar para saber que sería mejor tener un aparcero para elaborar su primer proyecto efectivo. Por eso decidió adquirir el proyecto recién terminado del Multichine 36 SK, y basado en él producir el barco de sus sueños.
Con el apoyo del equipo de B & G Yacht design, y comenzando a partir de un modelo de casco ya testado, era llegada la hora de dejar la imaginación libre para crear y usar sus conocimientos de modelaje 3D y sobre estructuras metálicas para producir el Kiribati 36.

Conceptualmente el nuevo barco es exactamente el opuesto del primer Green Nomad, siendo ahora un barco en aluminio de bajo desplazamiento relativo para un velero de crucero, y poseyendo un casco de líneas modernas y de poca resistencia al avanzo, al contrario del otro que tenia un obsoleto cockpit central y era excesivamente pesado. Sin embargo en otros aspectos el Kiribati es simplemente una versión perfeccionada del barco original, teniendo la misma preocupación con los detalles de los sistemas de bordo y la elección de los mejores equipamientos, para que, cuando confiabilidad sea importante, estar seguro de no tener problemas, que es exactamente el que más se desea cuando se hace longos cruceros por lugares remotos.

El próximo viaje del nuevo Green Nomad en términos prácticos ya comenzó. (Nuevo casco, misma misión). Luis y Marli ya viven a bordo en Porto Alegre, Brasil, desde la botadura, utilizando instalaciones provisionales las más rústicas imaginables.
Green Nomad en la Nueva Caledónia, 2003

Marli buceando en Huahine, Polinesia Francesa

La vida a bordo en ese momento no es más tan precaria como en las fotos abajo, una vez que los progresos en la construcción del interior avanzan rápidamente. Luis empleó su tiempo en el mes pasado para terminar los planos del Kiribati 36, que ahora ya están disponibles. El casal también ya recibió el terciado marino para la fabricación del interior, aunque Marli termina el aislamiento térmico del interior. Por un rato más ellos serán carpinteros navales, pintores, mecánicos, más allá de proyectistas y ingenieros, todo en nombre de la  vida de aventureros de los mares del sur.   


Marli pegando trozos de madera…

y instalando paineles de espuma de aislamiento al casco


Cuando las cosas comiencen a se tornar menos caóticas el casal se sentirá muy feliz en mostrar las instalaciones definitivas. Aguarde!

Pulse aqui para saber más sobre la clase Kiribati 36
Para contato com Luis Manuel Pinho envie e-mail para: luisdesenhos@gmail.com


Kiribati 36, nuestro próximo lanzamiento.

Si usted es un aventurero de verdad y un amante de crucero a vela, irá gustar de nuestro próximo lanzamiento, el súper-proyecto para viajen oceánica, Kiribati 36. Ese velero especificado para construcción en aluminio vendrá lleno de novedades y sin duda irá excitar la imaginación de muchos marinos.

Ese será un proyecto decididamente especializado – un barco que no importa como estén las condiciones del mar, en la cabina las cosas se pasan tranquilas.
La historia de ese nuevo diseño comenzó cuando nuestro amigo, ahora nuestro colaborador, Luis Manuel Pinho, un experimentado navegante, aceptó nuestra invitación para desarrollar un proyecto en asociación con la oficina B & G Yacht Design Internacional, ahora operando desde Perth, Australia, (Roberto Barros Yacht Design en Brasil).

Luis Manuel ya tiene una vida de aventuras en su curriculum. Nascido en Mozambique, cuando ese país obtuvo su independencia, emigró con su familia para el Río de Janeiro, donde obtuvo una graduación en ingeniería metalúrgica. Una vez obtenida la graduación, Luis Manuel construyó un velero de 36 pies en acero, partiendo en seguida con su esposa Marli Werner en un crucero para horizontes distantes. Pasando por Panamá, el casal realizó un viaje inolvidable por las islas de Polinesia y otros archipiélagos del Pacífico, hasta llegar a Brisbane, Australia, donde hizo su base. Después de tres años viviendo en aquella ciudad, Luis Manuel y Marli obtuvieron la ciudadanía Australiana, y entonces salieron para más un crucero por el Pacifico. Luis Manuel y Marli vivieron experiencias increíbles junto a sociedades primitivas aun viviendo en la era neolítica en islas muy poco visitadas, entre ellas las paradisíacas Kiribati, que los encantaron.

Tres años después nuestros amigos volvieron para Cairns, Australia, donde vendieron su barco. Entonces volvieron a Brasil para construir un nuevo velero, cuyo proyecto es el Kiribati 36, en el cual irían incorporar las ideas acumuladas durante todos aquellos años que vivieron a bordo. En Brasil Luis Manuel iría conseguir más facilidades para la construcción y mano de obra más barata que en su nuevo país, la Australia.

Al término de la construcción, el casal pretende retornar al océano Pacífico y Australia vía canales de Patagonia. Ellos pretenden retomar el estilo de vida de navegantes asumidos que tanto aprecian, pero ahora Luis Manuel tiene la intención de trabajar como yacht designer, continuando su colaboración con nuestra oficina. Esa actividad es simplemente perfecta para ser desempeñada desde a bordo, pues todo lo que requiere es un note-book, programas específicos y una conexión con la red, cosas banales hoy en día.

El acuerdo de colaboración entre nosotros y Luis Manuel es benéfico para las dos partes. Contribuimos con nuestro Multichine 36 SK como proyecto básico, aunque el nuevo modelo fue adaptado al concepto idealizado por Luis Manuel, manteniendo prácticamente el mismo casco del MC36SK, sendo todo lo más re-diseñado. Nuestra intención es mantener los dos proyectos en nuestra línea de planos de stock, quedándose el MC36SK como un velero de crucero más convencional, capaz de llevar hasta seis tripulantes a lugares distantes con seguridad y conforto, aunque el Kiribati 36 se quedará más adecuado para un casal vivir a bordo por largos ratos, con autonomía de agua y gasoil muy arriba del promedio en barcos con esa eslora.
Si usted desea saber más sobre el Kiribati 36, por favor nos escriba para info@yachtdesign.com.au o para Luisdesenhos@gmail.com.

Kiribati 36, velero de quilla abatible para construcción en aluminio

CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES:

Eslora Total – 11.03m
Manga máxima – 3.84m
Calado de diseño – 0.72m/2,26m
Desplazamiento de diseño – 7250 Kg
Desplazamiento efectivo – 8750 kg
Lastre –Interior 1000kg/quilla 1300 kg
Cap. depósitos de agua dulce – 600 l
Cap. depósitos de diesel – 420 l

Los principales objetivos del proyecto son:

  • - Ser un barco capaz de realizar cruceros del tipo vuelta al mundo con énfasis en navegación tropical. Bajo calado es una exigencia para que el escopo de actuación
    - sea el más amplio posible, aumentando la seguridad al permitir que se abrigue en aguas inaccesibles a veleros de quilla fija.
    - Servir como residencia permanente para un casal o una pequeña familia, pudiendo disfrutar de una visión panorámica para el exterior.
  • - Ser un barco para construcción profesional u amateur, por un precio competitivo.
  • - Tener especificaciones de sistemas simples y confiables para minimizar la posibilidad de tenerse problemas con manutención.
  • - Tener un buen desempeño en vientos flacos y ser capaz de navegar a motor a una velocidad de 5 a 6 nudos con una autonomía de 1000 millas náuticas.

Para explicar nuestros puntos de vista, empecemos por la eslora:

11 m (36’) de eslora total permite suficiente autonomía en suministros para pasar largos períodos sin abastecerse. Pero 11m aun es un tamaño que ya soporta pasar por tempestades con cierto conforto, además de ya tener inercia suficiente para romper mar de proa sin muchos impactos bruscos. Por otro lado el barco aun pertenece al club de los veleros chicos, si comparado a la promedia de los veleros de crucero actuales.

Mismo si consideramos que una eslora de 10m, (32’) ya pudiere ser adecuado, la economía en costo de construcción no sería expresiva, aunque un barco de 11m diseñado teniendo simplicidad como meta, puede quedarse relativamente más barato que un velero de 10m ultra-dimensionado y supe-equipado.
La comparación con el barco menor también es favorable en el aspecto de la capacidad de carga. Es posible hacerse grande economía cuando se abastece de suministros y combustible donde el costo de vida sea más ventajoso.

El próximo ítem a ser considerado es el método constructivo: placas de aluminio cortadas por plasma o chorro de agua, con control por fichero CNC, suministrado opcionalmente con el proyecto. Todas las piezas son numeradas y mostradas en perspectiva de una manera fácil de seguirse. Con ese kit y las plantas, con ayuda de un manual de construcción que sigue con el proyecto, cualquier amateur con buena disposición y la colaboración de un soldador profesional, la calderería puede ser realizada con éxito.

Los paneles son diseñados en curvas planas desarrollables en prácticamente 100% de las piezas, no se quedando difícil llevarlas para su posición con un mínimo de tensión y deformación. Conseguimos ese resultado empleando programas de computador específicos
(Prosurf 3 y Rhinoceros), los cuales calculan y muestran el grado de curvatura de la superficie. Ese conjunto es intrínsicamente extremamente robusto además de ser absolutamente estanco, como es el caso con todos los barcos metálicos bien soldados. Las ligas recomendadas 5083/5086 irán durar décadas sin requerir mayores cuidados cuanto a la calderería.

Esse conjunto é intrinsecamente extremamente robusto alem de ser absolutamente estanque, como todo barco metálico bem construído. As ligas recomendadas, 5083/5086, irão durar décadas a fio, sem requerer maiores cuidados quanto a parte de caldeiraria.

La opción por dos gobiernos por detrás de dos skegs y control por timón en vez de rueda tiene como objetivo ofrecer simplicidad y eficiencia. Los gobiernos calan solamente 10cm más que el casco, permitiendo al barco apoyarse en tres puntos cuando encallado.

Cuanto a la opción por la quilla abatible, esa es una exigencia de los cruceristas con perfil de vuelta-mundistas, la de dotar el barco de la capacidad de reducir su calado. El Kiribati 36 cala escasos 79cm (2’7”) cuando está con su quilla recogida en plenas condiciones de carga. El lastre es dividido. Una parte se encuentra en el fondo del casco y otra en la quilla móvil. El mecanismo adoptado para izar la quilla es el más simples y confiable posible. Un molinete ubicado en la viga de sustentación del mástil acciona el izamiento por medio de dos cables de spectra 12mm, con una reducción de cuatro par uno en el sistema.

La arboladura es también un ejemplo de simplicidad. Adoptamos un aparejo en cutter con un par de obenques inferiores para ganar rigidez y permitir combinaciones de velas en diversas condiciones de tiempo. Teniendo un mástil con 13m de largo y una área vélica de 57m², el Kiribati 36 posee un coeficiente área vélica/desplazamiento de 14.3, un valor adecuado para proporcionar suficiente inercia para un buen desempeño el los vientos frescos que prevalecen en los alisios. Especificamos “slab reefing” para la mayor y ubicamos los molinetes de las drizas en el mástil con apoyos tubulares en la cubierta para las espaldas, para aumentar la seguridad en las maniobras.

El diseño de la cubierta privilegia la vista desde el interior, permitiendo la integración con el paisaje externo, así como proporciona una buena ventilación natural. Un piso elevado en el área central de la cabina favorece esa integración con el exterior para el navegador y para el cocinero. Seis tambuchos de 32cmx24cm y dos de 50cmx50cm instalados en la pared de la cabina permiten una excelente ventilación en buen tiempo aunque son absolutamente estancos cuando cerrados, Además son fuertes y seguras.

Layout interno

El layout interno es el más libre y desobstruido posible, con solamente los compartimientos del baño y la cabina de popa con privacidad. Como ya informamos, en el área central el piso es elevado, y allá están ubicadas la cocina y la mesa de navegación, con la silla virada para la proa, dando al navegador una amplia visión para fuera.
El salón social se encuentra luego enfrente del piso elevado, y en su mesa hay espacio para seis personas cenaren con conforto. Dos otras cuchetas de matrimonio completan el arreglo en la proa.


Kiribati 36, un nuevo proyecto para construcción em aluminium

El Kiribati 36 es un velero para construcción en aluminio que breve será lanzado como nuevo proyecto por nuestra oficina, sendo que el prototipo de ese nuevo modelo ya está en una fase adelantada de construcción. El Kiribati 36 es un diseño derivado del Multichine 36 SK y será el primer barco de nuestra línea a ser prácticamente 100% cortado por CNC. El casco está sendo construido por el astillero Metallic Boats de Triunfo, R.S., Brasil.

Las principales diferencias en relación al Multichine 36 SK, que también posee una versión para construcción en aluminio además del acero, son modificaciones realizadas en el diseño de la cubierta y de la cabina para permitir una visión más panorámica desde el interior, un requisito indispensable para navegación oceánica, en la opinión de nuestros clientes Luis Manuel y Marli, asi como otras modificaciones, tales como simplificaciones en las especificaciones de los sistemas de a bordo, como por ejemplo, eliminación de una rueda por un simple timón, y ubicación de los ejes de los gobiernos hacia atrás del espejo de popa. El compartimiento de fondeo fue reculado y aumentado, y una mampara estanca fue adicionada en la popa criando un enorme compartimiento aislado de las acomodaciones internas.

Luis Manuel y Marli optaron por ese proyecto para sustituir el Green Nomad, un Van de Stadt 36 en acero, también construido por ellos, en el cual viajaron por diez años, saliendo de la ciudad de Rio de Janeiro, pasando por el canal de Panamá y quedándose por varios años entre Australia y las islas del Pacífico Sur. De todos los arquipiélagos visitados, se encantaran por las islas Kiribati, donde el nombre para ese nuevo proyecto.

Por ser un barco de quilla rebatible, el futuro Kiribati 36 de Luis Manuel y Marli, que se llamará Green Nomad II, permitirá que continúen explorando las islas de los mares del sur con más libertad de opción, en comparación con el viaje anterior cuando tenían que depender de mareas para adentrarse en abrigos de huracán y otras anclajes difíciles.

El casco es hecho con chapas de aluminio 5083, con 10mm de espesor en el fondo y 8mm en el costado. Los paineles de costado y fondo fueron cortados con plasma, aunque el resto de la estructura, la cubierta, los gobiernos y la quilla utilizaron jorro de agua. Todo fue cortado anticipadamente, tornando la construcción rápida y de grande precisión.

Las modificaciones efectuadas a partir de los planos del Multichine 36 SK fueron realizadas por Luis Manuel Pinho en estrecha colaboración con nuestra oficina, que breve estará introduciendo comercialmente los planos en nuestra lista de proyectos.

Para mayores informaciones pase un e-mail para info@yachtdesign.com.au o para luisdesenhos@gmail.com.

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