Render Dados Técnicos Descrição Layout Principais Dimensões Lista de Planos Plano Vélico Mastro Convês Construção Clube Fotos Quilha Projeto

Multichine 28

Multichine 28 Access en el Pacífico

Final llegó al Pacífico Access, de Flávio Bezerra, el miembro del club del MC28 que hasta ahora navegó para más lejos de sus orígenes. Aunque tengamos otros barcos de la clase navegando u en construcción en países bañados por ese océano, como el que está siendo hecho o ya navegando en Seattle, en la costa oeste de los Estados Unidos, o como otro en construcción en Whangarei, Nueve Zelanda, esa fue la primera vez que un barco de la clase cruzó el Canal de Panamá.

El Multichine 28 Fiu estaba siendo preparado para viajar para el Pacífico cuando hubo un cambio de planos y el barco fue vendido para el brasileño/canadiense Roberto Roque. Esa foto fue sacada durante una visita al Fiu de un amigo residente en las distantes islas Azores, Pedro Pinto (a la izquierda de la foto). El crucero del Access sirve como compensación por el viaje del Fiu, que fue cancelado. Cortesía: Pedro Pinto.

Flavio se quedó por algunos años en el Caribe haciendo entregas de barcos para su soporte, una actividad que hace muy bien, una vez que es capitán licenciado por el Royal Cruising Club de Inglaterra e es un experimentado marino. Durante ese tiempo juntó dinero para comprar un motor, que no tenía cuando salió de Río de Janeiro, donde comenzó el viaje. Solamente cuando consiguió instalar el motor se sintió confidente para seguir adelante, y ahora está estacionado en Panamá, listo para seguir para las islas del Pacífico. Como proyectamos el MC 28 exactamente para hacer ese tipo de aventura, el viaje del Access por los mares del sur será muy gratificante para la oficina B & G Yacht Design.

Hace cuarenta y cuatro años que el velero de veinte y cinco pies Sea Bird fondeó en Hiva-Oa, Islas Marquesas, Polinesia Francesa, siendo el primer barco con bandera brasileña a legar a ese paraíso en la tierra. Desde entonces varios otros veleros diseñados por nuestra oficina pasaron por allá, en la mayoría realizando vueltas al mundo, pero aun estaba mancando hacerlo un MC 28, el barco que diseñamos y construimos una unidad con el intento de volver a ese lugar donde fuimos tan felices. En esa foto Eileen Barros se baña en un arroyo en el interior de la isla con agua tan claro que se podía ver las gambas de agua dulce nadando a su lado. Foto: Roberto Barros

Flavio publicó fotos suyas en el Face Book haciendo surf en las olas de Santa Catalina en la costa oeste del Panamá, e así nos quedamos sabiendo que nuestro amigo aventurero no se queda parado. Hasta pasamos un e-mail para él preguntando sobre las novedades, pero con esa vida dura que pasa es difícil que nos responda.

Flávio Araujo Bezerra haciendo surf en la costa oeste del Panamá. Ahora Access tendrá todo un océano para ser explorado. De la manera como Flavio es aventurero, estamos esperando muchas emociones en seguida. Cortesía: Flavio Bezerra

Existen tantos MC 28 navegando, y sus propietarios son tan determinados en realizar grandes travesías, que esperamos estar publicando alguna novedad sobre la clase en el futuro próximo. Nuestro grupo de constructores es unánime en afirmar que el barco es muy marinero e inspira gran confidencia. Roberto Roque, que adquirió el Fiu, hoy con el nombre de Stella del Fioravante, poco después de adquirir el barco salió para un crucero de mil millas, saliendo de Florianópolis, llegando a Río de Janeiro y retornando sin nadie a bordo para ayudarlo. El barco anteriormente ya tenía navegado unas seis mil millas, cuatro mil en solitario, el que ya es una buena distancia navegada.

La temporada en el Caribe deve tener sido bien divertida para Flávio, un alboroto solo. English Harbour, Antigua. Cortesia: Flavio Bezerra.

Muchos barcos de la clase ya navegaron muchas millas, como el Utopyia, el Makai, el Vagamundo, y el Aitaru, sobre los cuales ya escribimos artículos en nuestras novedades, y tienen también los que hicieron blogs contando sus planos, como el Lobo Stepario, que está siendo construido en Córdoba, Argentina, el Safo, que se prepara para navegar desde Parati, en el estado de Rio de Janeiro, hasta Capri, en el Mediterráneo, y otros como el Ayty, el Ipê, el Marimbondo, y otros, todos soñando grande. Sin embargo quien más navego con el barco hasta ahora fue sin duda Flavio Bezerra. Él ya navegó más millas que la mayoría de las personas hacen en toda una vida.


Multichine 28. Un velero proyectado alrededor de una cocina

Fue en el año de 1989, en un viaje al Océano Austral a bordo del velero de la familia Barros, el doble-proa Maitairoa, que, durante los gélidos cuartos nocturnos, el concepto de un nuevo proyecto a ser desarrollado por la oficina B & G Yacht Design fue discutido en calurosas chácharas.

Roberto barros Yachtdesign

La bancada de la cocina del Fiu, hoy llamado Stella del Fioravante, es de dar envidia a muchos propietarios de veleros de cuarenta pies.

A bordo estaban Roberto e Eileen Barros, la hija Astrid y un amigo, Roberto Allan Fuchs. Todos eran unánimes en considerar el salón del Maitairoa tan seductor como un pub inglés, pero su cocina con un solo quemador dejaba una sensación que mancaba a bordo algo más para que el barco tuviera el status de un verdadero hogar. Fue entonces, con la entusiástica colaboración de Eileen, la artista que con aquel quemador único conseguía hacer dos a tres platos calientes en cada comida, que en los Cuarenta Bramadores nasció el concepto del lanzamiento siguiente de la oficina, el hoy consagrado Multichine 28.

Roberto barros Yachtdesign

Roberto barros Yachtdesign

Dos cocinas de Multichine 28. La de arriba es la encimera del Fiu, organizada por Eileen Barros. La de bajo es más casual, pues Flavio Bezerra, el navegador solitario que la construyó y la utiliza por los últimos diez años en su hermoso Access es el perfecto ejemplo de cómo los hombres acostumbran lidiar con ese asunto.

Roberto barros Yachtdesign

Una cosa que nos encanta es la variedad de decoraciones de los interiores de los barcos elegidas por cada uno de nuestros constructores. El arreglo interno es exactamente el mismo pero cada propietario tiene su propio estilo. Ese MC 28 es el Atairu, de Antonio e Ivana Piqueres, de Porto Alegre, Brasil. Eses saben bien como sacar provecho de la exquisita cocina de bordo. ¡Imagine el banquete de aquella noche! Cortesía: Antonio Piqueres.

No es exactamente que el MC 28 sea solamente un barco alrededor de una cocina. Él es mucho más que eso. Ese modelo es totalmente desarrollado para que se pueda vivir bien a bordo. ¿Aun hablando sobre el compartimiento de cocina y su funcionalidad, que barco de esa eslora posee una caja de basura donde se puede instalar una bolsa plástica de tamaño padrón de las vendidas en los supermercados? La nevera con 120 litros de capacidad también es fuera del común. Los 420 litros de capacidad de los depósitos de agua dulce, eses entoces, son de dar envidia a muchos dueños de veleros de crucero. Pero el que más distingue el MC 28 del Maitairoa es sin duda su cocina con dos quemadores y horno

Pero muchos otros factores contribuyen para que se pueda llevar una dolce vita a bordo de un MC 28, tales como una ventilación natural primorosa, indo desde la caja del cable de fondeo en la proa hasta el espejo de popa, un camarote de matrimonio en la popa con sillón y una profusión de armarios, un baño de dimensiones regias, en suma, todo el que se pueda desear para vivir bien a bordo…

Cuando de la elaboración del proyecto existió una preocupación en dejar todos los compartimientos del barco suficientemente amplios para que se pudiera sentirse confortable a bordo. Cuando el barco fue diseñado la economía mundial estaba a pleno vapor y el marketing náutico era totalmente direccionado para los grandes barcos. ¿Pero será que un barco mayor realmente trae más felicidad?

Nuestra apuesta es que no necesariamente, y eso el MC 28 viene dando pruebas de que nuestra apuesta es correcta. Todo lo que es necesarios es que los proyectistas piensen en los detalles, pues son eses detalles que hacen la diferencia.


Multichine 28. Veinte años de historia

Roberto Barros

! Como se pasó rápido! Hace veinte años que los planos del MC28 están disponibles. En un artículo reciente relatamos que el concepto teórico de ese victorioso velero fue concebido en animadas charlas en la bañera del doble-proa de treinta pies Maitairoa durante un crucero por el Océano Austral. En nuestro sitio en la internet en Portugués, en la página del MC 28, existe un enlace – Historia – donde contamos los principales factos sobre los primeros diez años de la clase, pero ya se pasaron otros diez años, y, como en el caso de los vinos de buena zafra, cada año que pasa el proyecto va aumentando su prestigio como uno de los mejores veleros de crucero de su eslora.

Sabadear, de Manolo Fernandes, el primer MC28 a navegar.

El proyecto hay demorado un poquito a quedarse concluido, pero antes mismo de su conclusión ya existían las primeras unidades en construcción. Fue sin embargo en el año de 1992 que el primer MC 28, el Sabadear, del ciudadano español José Manuel Gonzales Fernandes, fue para el agua, en la ciudad de Cabo Frío, en el litoral del estado de Río de Janeiro.

Ese acontecimiento es relatado en el link “Historia”, referido arriba, así como en ese mismo enlace nos referimos a los barcos que lo siguieron, como el Tatuamunha, del abogado Fabio Orsini, y el Utopya, del piloto de la Fuerza Aérea Brasileña Breno Faria Lima, ambos construidos en la Ciudad de Recife, y que poco tiempo después estaban navegando por todo el nordeste brasileño, incluso participando de la regata oceánica Recife-Fernando de Noronha.

Sin embargo los dos barcos que trajeron más informaciones para la oficina, pues fueron construidos por mi en pareja con un amigo, fueron el Makai y el Fiu, eses dos veleros siendo los responsables por la rápida popularización de la clase. Trabajar en un proyecto, construir un barco y en secuencia vivir por una longa temporada en él es sin contestación la mejor manera de quedarse conociendo el modelo.

Multichine 28 Fiu navegando en ceñida casi sin escora, como es su característica. Esas fotos fueron sacadas durante una travesía en solitario entre Recife y Río de Janeiro sin escalas, durante una depresión.

Fue el que se pasó con mi velero Fiu. Cada mejora hecha en mi barco era incorporada al proyecto. Pero, sin duda, fueron las muchas millas navegadas que más trajeron conocimiento de causa, el mejor teste siendo una depresión que me forzó a capear por cuarenta y ocho horas en el viaje que hice de Recife a Río de Janeiro en solitario. Me recuerdo muy bien que mientras las olas se rompían en las ventanas de la pared de proa de la cabina, a bordo se quedaba todo tan tranquilo como siempre.

Dos proyectos que hicieron un buen nombre entre los planos en stock de la oficina B & G Yacht Design: el Cabo de Hornos 35 y el Multichine 28. Esas fotos sacadas en Isla Grande, Rio de Janeiro, muestran el Cabo de Hornos Tauá, de Ricardo Lepreri, y el MC 28 Fiu, construido por mí para uso de mi familia, lado a lado.

Como la clase está en permanente expansión, es frecuente la llegada de novedades sobre botaduras, o sobre cruceros realizados por algún de nuestros cliente. La última que recibimos fue la del MC 28 Access, del constructor amateur y aventurero Flavio Bezerra, que ya se encuentra en el Océano Pacífico, listo para partir para la Polinesia.

Multichine 28 Access es el velero de la clase que más lejos fué hasta ahora. Ahora él se encuentra en Panamá, después de partir de Río de Janeiro y de ter navegado por todo el Caribe.

En eses últimos años tenemos recibido muchas fotos de MC 28 siendo inaugurados, o que están en la recta final de construcción. Aquí siguen algunas entre ellas:

Multichine 28 Ayty, del ingeniero electrónico Arapoan Fernandes. Ese barco fue construido con mucho cariño y quedose un espectáculo.

Kiriri ete, de Giovani Dal Grande, en su botadura, realizada en el Yacht Club de Florianópolis, Brasil. Ese barco es un ejemplo de construcción amateur bien sucedida.

Multichine 28 construido por David Cross, de Seattle, Estado de Washington, U.S.A. Como esas fotos ya son antiguas, imaginamos que el barco ya esté navegando.

Multichine 28 Marauder, de São Sebastião, Estado de São Paulo Brasil. Ese barco es el único que sepamos que optó por rueda de timón hasta ahora.

Riccardo Guardalben

Multichine 28 Safo. Claudine Franco, su constructor, está en los últimos preparativos para realizar un viaje entre Paraty, Brasil, y la Isla de Capri, en el Mediterráneo.

En julio, 2012 tenemos barcos de la clase en construcción, o navegando, en diez países distintos (Argentina, Brasil, Chile, España, Estados Unidos, Grecia, Inglaterra, Nueva Zelanda y Turquía), algunos entre ellos teniendo blogs con enlace desde nuestro sitio. Además, mantenemos contacto con varios constructores. Vean ese e-mail que recibimos de Vitor Moura y Luciana Alt, de Belo Horizonte, Estado de Minas Gerais, Brasil:

Olá amigos!
Ficamos muito felizes em acompanhar o sucesso que o MC28 está fazendo por aí. Pra gente, o MC28 foi amor à primeira vista! Quando entramos no barco de vocês, na Marina da Glória, ficamos encantados e passamos a sonhar em construir um também. Agora estamos quase lá! Podem contar com a gente prá divulgar os pontos fortes do MC28, por onde a gente passar!

Abraços para você e Eileen,
Luciana e Vitor

Durante ese año de 2012 tenemos la intención de hacer varias materias sobre la clase MC 28 en conmemoración a los veinte años desde que el proyecto está disponible. Sin duda no irán faltar novedades.

Pulse aquí para saber más sobre el Multichine 28.


Multichine 28 Atairu. Una cabina acojedora para recibir invitados

El ingeniero Antonio Piqueres y su esposa Ivana están apreciando inmensamente su MC28 Atairu. Su velero está estacionado en el Club Jangadeiros, un simpático yacht club ubicado en el río Guaiba, conectado al Océano Atlántico por el mar interior llamado Lagoa dos Patos.

Atairu es muy bien mantenido por sus propietarios Ivana e Antonio Piqueres

La región se caracteriza por su invierno riguroso, donde un barco con buena insolación térmica e un interior rico en maderas se constituye en un ambiente acogedor para recibir invitados. Piqueres e Ivana viven en la sierra al Norte de Porto Alegre, un local donde no es raro nevar en el invierno. Ellos utilizan el MC28 como si fuera un hogar para pasar vacaciones o fines de semana. Como es común cuando se es novato en el deporto de la vela, se dedican con gran entusiasmo a mantener el barco de manera impecable e a usarlo intensamente. Hasta ahora no se aventuraran para muy allá del lago Guaiba, pero tienen planos de salir para el océano y navegar para bien lejos.  

Ivana preparando una refección en la amplia cocina del Atairu.
La visitante a derecha parece anticipar una refección de primera clase.

Podemos imaginar que un barco tiene una buena aura cuando los amigos están siempre listos a aceptar una invitación para una reunión social a bordo o para navegar en las salidas del barco. Ese es el caso del Atairu. La pareja Piqueres frecuentemente recibe amigos para navegar o para una noche social. La fama del barco es la de ser muy confortable para se vivir a bordo.

Ivana preparando la cena usando un sartén eléctrico para hacer el plato complementar.

La característica más apreciada del diseño es el facto que a la excepción de la cabina del propietario en la popa y el baño, todo el restante del barco ser un solo ambiente, ofreciendo una sensación de amplitud muy positiva. El diseño también fue generoso con el más importante tripulante: el cocinero. El área de trabajo en la cocina es comparable a la de muchos barcos de treinta y cinco pies, el que es una grande contribución para que el MC28 sea considerado un verdadero hogar flotante. 

Es difícil creer que ese barco sea apenas un velero de veinte ocho pies.
La cortina y la red de frutas sobre la cocina fueron bordadas en crochet por Ivana.

Tenemos regularmente publicado novedades sobre la clase MC28, entre ellas las aventuras del loco (en el buen sentido) Flavio Becerra, uno de los más felices propietarios de MC28. Él navega con su intrépido MC28 Access por el Caribe hace algunos años, frecuentemente en la compañía de lindas chicas. También relatamos sobre los cruceros en solitario por el Atlántico del brasileño/canadiense Roberto Roque en su MC28 Stella del Fioravante. (Vea el link en nuestra página de enlaces: Multicine 28 Stella del Fioravante). Otro de nuestros favoritos es el buceador de aguas profundos Ricardo Campos, que vive a bordo de su MC28 Vagamundo con su esposa e hijito de unos tres años desde la inauguración del barco (él también tiene un site con link de nuestra página de enlaces: MC28 Vagamundo)

Como el proyecto se aproxima de las doscientas unidades en construcción o navegando en cinco continentes, esperamos continuar reportando las novedades de la clase con regularidad.


Multichine 28 Access, una joya en el Caribe

Vivo en las islas del Caribe, tengo un MC28 e una tabla hawaiana...

Sergio Mendes, un conocido pianista y maestro, izo gran suceso con la música: "moro num país tropical, tenho um fusca e um violão…". Tal vez esa canción bien podría ser el himno nacional brasileño en vez del aburrido y prolongado himno oficial. Sin embargo, para el constructor amateur y navegador Flavio Becerra, el texto de la canción mejor sería si fuera dicho asi: "vivo en las islas del Caribe, tengo un MC28 e una tabla hawaiana…"

¿Mejor dicho, que más podría querer Flavio de la vida? Poder elegir la fiesta que más le guste a cada noche? ¿Hacer surf en una playa de olas perfectas navegando con su barco hasta allá? ¿Bucear para pescar una langosta para la cena? ¿O sería recibir invitaciones para hacer viajes  de entrega de veleros, siendo pago para eso?

En una de esas "delivery trips" él hay travesado el Atlántico hasta el Reino Unido, cuando sacó provecho de la oportunidad para obtener una licencia de capitán internacional conferida por el Royal Cruising Club de Inglaterra. El único percance en esa ocasión fue tener gastado casi toda la ganancia por el servicio en una noche inolvidable con una enamorada desde el Caribe en un hotel cinco estrellas.

Access, el MC28 con más millas navegadas bajo el quillote, está mejor terminado que cuando de su botadura, e eso no es un hecho de menor valor, considerando que vive solo a bordo, y cuando tiene compañía, nos es propiamente para arreglar la pieza.
Nosotros de B & G Yacht Design nos quedamos felices de ver un MC28 tan bien mantenido después de tener sido usado tan intensivamente.

Access navegando en el agua color de esmeralda típica del Caribe. Flavio consigue hacer el barco navegar en el rumbo sin ayuda de piloto automático o piloto de viento. Todo el que es necesario es fijar el timón a dos cornamusas.

Sin embargo Neptuno no abre las puertas de sus dominios sin cobrar por eso. Flavio construyó Access con sus propias manos en un santuario de construcción amateur en Río de Janeiro, prójimo al aeropuerto internacional, trabando hasta madrugada, eso sin olvidar que tenía un trabajo formal para financiar la obra. Él hizo camping en el galpón hasta terminar el casco. Cuando comenzó a construir los muebles, la primera cosa que hizo fue la cucheta en la cual duerme hasta hoy.

Sin perder tiempo, tan luego el barco se quedó listo, partió en solitario para el Caribe, sin poseer motor, sin radio, ni medios de conducir el barco automáticamente.

Tras chocarse con una ballena, rompiéndole el gobierno, llegó a la isla de San Martín sin pedir ayuda, conduciendo el barco solamente por arreglo en las velas.

De San Martín siguió para Antigua, donde obtuvo un empleo en una compañía de ingeniería que está reconstruyendo el aeropuerto local. Ahora se siente como el más afortunado  vagabundo, e ya con sus finanzas equilibradas es el orgulloso propietario de un fuera-borda, que se queda fijado al púlpito de popa cuando navega a vela.


Multichine 28 Atairu: un devaneo de crucero a vela

Nuestro cliente Antonio Piqueres es el feliz propietario del Multichine 28 Atairu. Él y  su esposa Ivana están apreciando inmensamente los sueños de crucero que nutrieron antes y durante toda la construcción. Con ese velero recién-inaugurado ellos tienen realizado incursiones en la Laguna de los Patos, el mar interior en el Sur de Brasil, disfrutando por días seguidos la hermosura de los arroyos llenos de vida salvaje donde casi no existe la destrucción de la naturaleza por la mano del hombre.

Ivana solo tuvo que dar un salto desde la proa hasta tierra, sin mojar los pies, para sacar esa foto.

Regularmente escribimos materias en nuestra noticias contando historias de cruceros oceánicos realizados por veleros de la clase Multichine 28, como los diarios de bordo del velero Fiu, (vea en club del Multichine 28 en el home-page en inglés o en portugués sobre la clase),hoy llamado Stella di Fioravante, ahora perteneciendo al ingeniero brasileño/canadiense Roberto Roque, también un colaborador de nuestra sección de novedades, o las travesías (¿o serían travesuras?) náuticasde nuestro aventurero preferido, Flavio Becerra, con su fabuloso Multichine 28 Access, u aun el video You Tube que publicamos sobre el Utopya, el MC 28 de nuestro amigo, el piloto de la Fuerza Aérea Brasileña Breno Faria Lima, velejando en el corazón del altiplano  central brasileño, en el lago Paranoá. En otras ocasiones relatamos historias de barcos de la clase que cautivan por la hermosura de sus interiores, como en la nota"Multichine 28 Ayti, y más una sobre el  propio Atairu, cuando de su botadura.

El Atairu se queda estacionado en el club Jangadeiros, de Porto Alegre, R.S. Brasil

La belleza de la adecuación del barco para navegar en aguas relativamente rasos reside en que su quillote es simplemente un fin-keel con bulbo en bajo, sin apéndices móviles, una solución tan eficiente en travesías oceánicas que nuestros clientes se olvidan que están en barco de relativamente bajo calado y solo tienen  buenas referencias cuanto a su desempeño cuando navegando en mar abierto.

La mención al facto de el barco calar solamente 1.55m es apenas para afirmar la satisfacción que sus propietarios sienten por el facto del proyecto ser tan marinero a pesar de su caldo modesto. Además, los dueños de MC28 poseen una infinita sensación de seguridad por el barco ser un velero categoría A segundo las reglas de la Unión Europea para veleros mono-casco, un facto raramente alcanzado por veleros de aproximadamente la misma eslora. Tal vez esas sean las razones escondidas en el subconsciente de nuestros constructores para que la clase sea tan bien valorada en las comunidades donde existen Multichines 28.


Multichine 28 Ayty es muy lindo

Hay que tener algo muy especial en la clase MC28 para que sea la preferida por tantas personas distintas como la elegida como el barco de sus vidas. Las razones para eso pueden ser muchas, pero la más importante probablemente sea la confianza que el proyecto transmite para que una pequeña familia pueda vivir a bordo, o hacer cruceros oceánicos con seguridad.

Ese fue el caso del ingeniero electrónico Arapoan Fernández. Poseyendo un cargo importante en una multinacional del Silicon Valley, en California, y también siendo un amante del deporto de la vela, mismo teniendo condiciones para construir un barco mayor, escogió el Multicine 28 como su barco definitivo. Arapoan tiene una afinidad con nosotros al acreditar que un barco de crucero con una altura en la cabina que permita a una persona quedarse en pié (1.85m) y espacio adecuado para una pequeña familia vivir a bordo, mismo siendo un velero de 28 piés (en realidad el MC28 mide 9.20m, el que excede los treinta pies, siendo la medida 8.60m la distancia entre la extremidad de la proa y el eje del gobierno, sin llevar en cuenta la plataforma de embarque en la popa), ese barco hasta puede ser más adecuado para hacer cruceros oceánicos que otro mayor, que, sin duda, irá requerir mayor trabajo de manutención.

Nosotros de la oficina B & G Yacht Design Australia (Roberto Barros Yacht Design en Brasil) hicimos una fuerte amistad con los Fernández, desde la adquisición de los planos, y hasta ahora esa amistad solo tiene aumentado. Tal vez por eso conozcamos tan bien la parte náutica de la historia de esa familia

Cuando los conocimos, los Fernández tenían solamente un hijo, en la época un adolescente, y sus planos entonces eran de navegar hasta la Nueva Zelanda, donde pretendían vivir. Arapoan envió su currículo para la conocida empresa de equipamientos electrónicos, la Navman, que de pronto lo convidó a trabajar con ellos, el que garantizaba la supervivencia de la familia. Sin embargo la cigüeña tenía una sorpresa para la pareja, la niña mirando por el tambucho de proa. Ahora, con el hijo más viejo ya cursando la universidad, los Fernández irán necesitar de algún tiempo para decidieren hacer un gran viaje, pero están tan contentos con la hijita y su velero, que eso es la cosa que ahora menos importa.  

Después de adquirir los planos, Arapoan contrató un astillero para construir el barco básico, y tan pronto la obra bruta se concluyó,  transfirió el barco para un yacht club para ser terminado bajo su supervisión. Para eso contrató un excelente carpintero náutico que realizó un trabajo de terminación con el máximo esmero. El resultado de la obra fue impresionante. El barco se transformó en una obra-maestra, principalmente porque cada arrollado en el proyecto se dedicó a hacer su parte con maestría. Val, la esposa de Arapoan, es arquitecta, y fue ella la responsable por la decoración interna, para la cual escogió, muy apropiadamente, adoptar un estilo alegre, bien tropical. El carpintero hizo terminaciones de causar envidia al producir los muebles, aunque Arapoan, como era de se esperar, hizo una impecable instalación eléctrica/electrónica.    

Ahora el barco ya está en el agua hace tres años, pero para quien no lo sabe, piensa que la botadura fue ayer. Sin duda Ayty es una pasión para Arapoan y es una válvula de escape adecuada para su solicitante carrera profesional.

Cuando se cree sinceramente que un velero no necesita ser excesivamente largo para llevarlo a los más longincuos lugares, o vivir en él, todo se queda más fácil. Para nuestro amigo fue suave obtener el más alto padrón de calidad al construir su barco.
Como no necesitaba ahorrar para adquirir materiales y equipamientos, todo en su barco es elegido para durar mucho, sin trastornos.

Como la pareja les gusta cocinar, es comprensible que tengan particularmente apreciado el conforto que la cocina del Ayty proporciona. Teniendo horno y dos quemadores, nevera, dos pilas y tacho de basura, además de tener mucho espacio para mantenimientos y utensilios, no es por casualidad que se sientan en su hogar cuando trabajan allí.

Para Arapoan la mesa de navegación y radio-comunicación es una importante área de trabajo. En el MC28 ese compartimiento también es privilegiado, y nuestro amigo se siente muy bien cuando utiliza esa área. El amplio armario de cartas náuticas bajo la mesa es un lugar seguro para guardar su note-book cuando no esté en uso, y las dos mamparas que limitan el ambiente proveen lugar para instalación de todos los equipamientos electrónicos deseados.  

Pero para verdaderamente conquistar el corazón  de la arquitecta de la familia era necesario que la cabina del propietario se quedase el punto alto del barco. Y eso, con un toque de buen gusto, ella consiguió obtener con muy buen resultado. La cabina de popa es clara, tiene óptima ventilación natural y aun posee una bien hecha insolación térmica. Además posee una profusión de armarios con espacio para guardar  todos los efectos de la familia. Aun, la cama de matrimonio es ancha el bastante para que se pueda llamar de cinco estrellas.

La entrada principal en la cabina es otro lugar especial. Fue allá que instalamos el chart plotter en el MC28 Fiu, el barco que construimos para recreo de nuestra familia, y que se convirtió en un ícono de la clase para otros constructores, ubicando ese instrumento  en la pared que separa el baño de la entrada. Ese lugar es perfecto, pues el monitor tanto puede ser visto desde el escalón de acceso, bajo el abrigo del tambucho, como puede ser visto desde el asiento de la bañera, eliminando la necesidad de un repetidor externo y protegiendo el equipamiento de las intemperies. 

Como tenemos  Multichines 28 en construcción en los más distintos lugares de cuatro continentes, estamos confidentes que divulgar detalles de barcos que ya estén navegando es el mejor incentivo para los que aun están construyendo. Esas informaciones sirven como vitamina para incentivarlos a terminar sus obras el más rápido posible. También pueden fornecer alguna buena idea a los amateurs sin experiencia.  


Construyendo un dinghy Caravela 1.7
La secuencia de construcción del Caravela 1.7
Renderezaciones: www.ideebr.com

El dinghy Caravela 1.7 fue diseñado para servir de chinchorro para el velero de crucero Multichine 28. Como ese velero posee una cubierta de proa lisa y desobstruida, fuéramos consultados por varios de nuestros clientes sobre la posibilidad de reservar un sitio para llevar un chinchorro sólido en la proa. Por eso consideramos una buena idea ofrecer un plano de anexo que pudiera ser fijado en la cubierta sin perturbar el pasaje en su alrededor. Como los planos de ese anexo están inclusos en el paquete del MC28, decidimos entonces ofrecer ese plano como proyecto gratis a todos que lo quisiesen construirlo.

El dinghy Caravela 1.7 fue hecho de medida para encajar en la cubierta del MC28.
Renderización: www.ideebr.com

Esa fue una feliz decisión, aunque por diferentes razones de las que habíamos anticipado. Muchos amateurs que piensan en construir un barco por la primera vez desean de antemano ensayar algo más fácil para ganar experiencia, y en ese aspecto el Caravela 1.7 es el barco perfecto. Además él es extremamente versátil, pues es un velerito que puede ser conducido por un fueraborda, u aun ser remado, sin contar que tiene una flotación positive de cuatrocientos litros.

Ya estando disponible hace algunos años como proyecto gratis en nuestro sitio en Internet, nos llegaron varias informaciones sobre el barquito, tanto siendo empleado para recreación, cuanto como anexo en los lugares más improbables, tales como la Rusia Siberiana u la Antarctica. Los planos están siendo usados en escuelas de construcción de barcos u en escuelas de vela para niños, a veces patrocinadas por organizaciones non-gubernamentales, el que nos deja muy felices en saber.

El folklore sobre el Caravela 1.7 es muy extenso. Un día estábamos asistiendo un video sobre un noruego que navegaba en Antarctica en una mañana sin viento, cuando su motor se rompió. En pocos minutos él sacó el chinchorro de sobre la cubierta, que no era otro que el dinghy Caravela 1.7, y salió remando en dirección al molle de una base científica, teniendo su velero a remolque.

En otra ocasión un Caravela 1.7 estaba apoyado en la cubierta de un velero en posición vertical con el espejo de popa sobre el terciado y la cubierta del dinghy contra la cara del palo. Una violenta ráfaga repentina llevó el dinghy a alzar vuelo describiendo un gran arco, dejándole apoyado sobre la cruceta del velero en el otro lado del molle a unos cinco metros de alto.

Y las historias del Caravela 1.7 no terminan por ahí. Conocemos muchas otras, casi dando para escribir un libro…sin embargo en la mayoría relacionadas a marineros de primer viaje, tanto en construcción amateur, como en la arte del deporte de la vela. A veces recibimos emails con fotos relatando experiencias inolvidables, diciendo que construir ese barco fuera una experiencia realmente importante.

Caravel 1.7 construido con cartón en Buenos Aires, Argentina. Pulse en las figuras para ampliarlas. Cortesía Adrián Callejón

Si usted construyó un Caravela 1.7 y tiene una historia para contar, mándenos un e-mail con fotos y breve iremos publicar una materia sobre la clase.

Pulse aquí para abrir la página del Download del Caravela 1.7


Multichine 28 Access en el Caribe

Flávio Bezerra es el dueño de un MC 28 que más lejos llegó hasta ahora. Por tres años seguidos él tiene se aventurado por las islas del Caribe, haciendo eventuales viajes hasta Europa conduciendo algún velero de amigos hechos durante ese tiempo.

Siendo una óptima persona, nosotros de la oficina B & G Yacht Design (Roberto Barros Yacht Design en Brasil) nos quedamos grandes amigos durante la construcción de su barco. Nosotros también estábamos construyendo en el mismo taller el catamarán Bora-Bora 28 Oa-Oa para nuestro uso, y, siendo vecinos, tuvimos oportunidad de conocerlo muy bien y crear una amistad verdaderamente duradera. Por eso recibir un e-mail de Flavio es siempre razón de grande alegría para nosotros.

En el último e-mail que recibimos Flavio nos cuenta sus últimas realizaciones y por lo que nos informa, está muy contento con su vida de aventurero. Su e-mail fue particularmente agradable para nosotros por su citación cuanto a la eficiencia del gobierno, una característica que solo ahora comienza a ser reconocida por lo navegantes de barcos de crucero que conocen nuestros proyectos:

Ola mis amigos del estudio B & G Yacht Design. ? Como están?

La esperada entrega de un velero de Inglaterra hasta Brasil fue cancelada. !Que lástima! El barco, un Beneteau de veinte años, tenía los bulones del quillote totalmente herrumbrados, los tambuchos dejando pasar agua, el cuadrante del gobierno agrietado, la arboladura en pésimas condiciones…El dueño del barco me rogó si yo podría rendir examen para capitán suministrado por la “British Royal Yacht Master Association”, el que me interesó muchísimo. Aceptar ese desafío me permitió pasar un mes en Inglaterra, y fue sensacional. Tuve que cumplir todos los requerimientos del examen, como, por ejemplo, tener que atracar un velero en un muelle sin usar el motor, hacer navegación astronómica con el sextante, y hacer todas las maniobras que pueden ser exigidas de un capitán profesional.

Falmouth es un lugar muy lindo. Por suerte el tiempo estuvo caliente en ese septiembre, algo que solamente ocurre en los años en que El Niño está activo. Las variaciones de marea llegan a los nueve metros, y navegar en los canales con neblina y corriente de marea puede ser bien desgastante para un extraño que no conozca bien las condiciones locales. La junta examinadora exige que usted obtenga 100% de aciertos en todos los testes para ofrecerle la graduación, algo muy penos, pero para mi altamente compensador. A pesar de todo  mi esfuerzo en obtener la licencia de conducir, el dueño del barco desistió del viaje.

¿Quién sabe si tuve suerte? Prefería atravesar mil océanos con mi fiel Access a cruzar el Atlántico en un barco en esas condiciones. Ahora entiendo por que tantos marinos profesionales se quejan tanto cuando tienen que transportar un barco como ese.    

Multichine 28 Access al llegar en St. Marteen cuando de la travesía desde Río de Janeiro. Ahora el barco y el chinchorro ya fueron repintados y se quedan como nuevos.

  
Acabo de llegar a Antigua, viniendo  de St. Marteen en un viaje de veinte-cuatro horas, navegando en ceñida contra un viento de 32 nudos, cuarenta en las ráfagas, rompiendo olas de unos tres metros. Sin embargo mi fiel Access, que no se intimida con esas condiciones, navegó como un caballo de raza. El gobierno muy bien equilibrado permite una buena estabilidad de rumbo. Es difícil creer, pero aun no tengo piloto automático o gobierno de viento. Todo que poseo son unos pocos elásticos, mis timoneles permanentes.

Pez fresquito para el almuerzo. Flavio nunca se aprieta cuando navega solo

El Caribe continúa siendo el paraíso en la tierra. Aguas color azul pileta, playas de arena increíblemente blancas, vientos constantes para los que aman el deporte de la vela, mega-yachts impresionantes, facilidad de adquisición de cualquier equipamiento náutico, facilidad para conseguir algún trabajo de manutención, el suficiente para sobrevivir, y contacto con gente de de todos los lugares. La música local no podría ser más caliente y personas como yo que aman el buceo, entonces no hay palabras para describir. En fin, no hay mejor lugar para se vivir a bordo de un velero. ¡Saben muy bien el que digo, pues vivieron aquí también! Solo lamento no tener encontrado una enamorada brasileña, menos complicada que las gringas, pero al final nada es perfecto. ¿Verdad?

Deseo felices pascuas a toda esa familia que aprendí a gustar tanto cuando construimos nuestros barcos juntos, y deseo también muy buena suerte en 2010

Flavio


Multichine 28 Atairu - Un barco de crucero  oceánico

Los gauchos brasileños Ivana y Antonio Piqueres están descubriendo desde a bordo de su novísimo MC28 Atairu, de una manera muy agradable,como es hacer cruceros a vela. Sus primeras  experiencias están demostrando que el MC28 es exactamente el que esperaban: un barco diseñado para navegar en cualquiera latitud, en buenas o malas condiciones de tiempo. 

Por su ancho sonriso se puede notar que Ivana está apreciando la nueva vida

Los Piqueres son un auténtico ejemplo de personas que desean hacer eso. A pesar de novatos en el deporto de la vela, ellos buscaban un barco en el cual pudiesen vivir  por períodos prolongados y también  pudiesen emprender  travesías oceánicas con seguridad.

Como el Atairu es un MC28 nuevo, el teste que emprendieron ilustra bien el cuanto el diseño es adecuado para el tipo de uso que procuraban. Ellos nos enviaron un e-mail relatando una experiencia que pasaron durante una borrasca en el Guaiba, el lago con comunicación con el océano donde están navegando.

Atairu experimentando las nuevas velas en el muelle del club

Hoy (9/27), Atairu resistió a veinte-cinco nudos de viento navegando en la ceñida bajo una lluvia torrencial (más que 20mm en dos horas), cuando las olas se quedaron cortas y abruptas en razón de la baja profundidad del lago (3m), rompiendo en secuencia, una tras otra, con  todo el espejo de agua blanco con la espuma levantada por el viento. Navegábamos con visibilidad cero,  en cuanto a veces el GPS indicaba que estábamos parados, cuando las olas se rompiendo en la proa lo hacían frenar. Esas condiciones duraran más que dos horas. Nosotros iniciantes en el deporto éramos el único barco a salir  en ese día. No es por casualidad que las personas en la baranda del club se quedaron incrédulos con nuestra audacia. El barco es fuerte, muy fuerte! Confiábamos en él  y él no nos decepcionó. No tenemos más dudas: amamos ese barco que nos hay traído de vuelta al club incólumes. No fue posible sacar fotos en ese día, pero el encargado de la marina del club nos informó por VHF que era angustiante ver el Atairu luchando contra las olas. 

Estoy enviando algunas fotos de navegadas anteriores. Tuvimos dos aulas de vela ministradas por Paulo Ribeiro, el técnico del equipo olímpico femenino de vela brasileño, (Fernanda Oliveira/Isabel Swan, medallistas de bronce en la clase 470 en Beijing)
Buenos vientos para todos ustedes de Roberto Barros Yacht Design (B & G Yacht Design). El barco es excelente!!!

Antonio Piqueres

Sin duda Piqueres tiene razones para quedarse altanero con su Atairu. Por su e-mail se puede observar que lo que más impresionó la pareja fue tener pasado por la primera grande dificultad y tener llegado enteros al club, descubriendo que el barco transmite una confianza incuestionable considerándose su resistencia estructural. Para dos iniciantes, un teste como ese sirve para aumentar la auto-estima y para confiar plenamente en el barco cuando las condiciones sean solicitantes.

La chubasquera y el painel solar aun no están instalados

Pero ellos ya está utilizando el barco con frecuencia como una casa de playa y como un velero de paseo, y en ese aspecto el Aitaru se muestra imbatible, siendo pequeño el suficiente para navegar con tripulación reducida, y grande el bastante para vivir a bordo con mucho conforto. Por eso, usted que sigue las novedades de la clase MC28 publicadas en nuestro site, puede esperar por una otra materia sobre los nuevos "vuelos" de los Piqueres, tan luego se sientan mejores marinos.

Piqueres y Ivana brindando la nueva vida de navegantes


Multicichine 28 en construcción en el noroeste de los Estados Unidos.

La clase MC28 tiene más un casco concluido. Esa vez la novedad viene del estado de Washington, en el noroeste de los Estados Unidos.
Nuestro cliente, David Cross, hizo un excelente trabajo y el casco se quedó un primor de construcción.

Es bueno saber que Dave haya superado la primera fase de la construcción sin encontrar dificultades. De ahora en delante él irá considerar mucho más fascinante su trabajo, una vez que al final de cada día ira ver su barco figurarse cada vez más con un barco terminado. 

Los amigos que vinieron ayudar a volcar al casco.

Solamente los que ya lo hicieron pueden avaliar la sensación que se tiene al llegar en ese punto de la obra. De ahora en delante usted está fabricando su futuro hogar fluctuante, (¿al fin, el casco ya fluctúa, verdad?), y una vez que el interior es fabricado antes de hacer la cubierta, tan luego  los asientos del salón estén concluidos, ya es posible invitar los amigos para tomar una cerveza a bordo, brindando cada etapa del progreso de la obra. 

Hasta ahora todo bien!

La clase MC28 comienza a ser conocida como un fantástico velero de crucero para una pequeña familia. Él es fácil de maniobrar, ultra estable y su gobierno es una pluma. No es de casualidad que vaya se constituyendo en el favorito de las parejas de todas las edades que nutren el sueño de realizar longos cruceros. La clase ya tiene hasta familias con bebés viviendo a bordo, como publicamos hace poco tiempo en nuestras novedades: Multichine 28 Vagamundo. Bebé a bordo.

Con tantos MC28 en construcción o navegando en los más diversos lugares, es probable que breve tengamos varios barcos de ese modelo compartiendo el mismo fondeadero en los más improbables rincones.  Aunque tengamos otros proyectos siendo construidos en la costa del Pacífico de los Estados Unidos, Dave es el primer a construir un MC28 en la región de Seattle.

El barco casi totalmente volcado.

Trabajando solamente en sus horas libres, Dave estima que aun llevará dos años para terminar la construcción. Nosotros de B & G Yacht Design iremos nos quedar muy felices en saber que tenemos un MC28 navegando en aquel verdadero paraíso que es la región de Puget Sound, Islas San Juan y todo el mar interior que se extiende casi hasta el Alaska.

Dave nos relató que en su área no es fácil conseguir una fundición que quiera hacer un solo quillote en hierro fundido, y nos pedió otra alternativa para hacerlo. 

Ya sabíamos que en Europa nuestros clientes encuentran  la misma dificultad. Por eso desarrollamos un quillote en caja de acero para ser llenada con plomo, una solución muy simple y practica, una vez que donde haga un taller de calderería, se puede hacer esa caja.

 

Casco pronto para iniciar la obra de terminación del interior. (Si el buque en el cuadro en la pared es el Titanic, estamos seguros que el barco de Dave deberá tener mejor destino:-)

Dave también nos consultó sobre la posibilidad de producir un plano de de velas con un mástil más largo y un velamen con mayor área, una vez que desea participar de regatas del tipo Club Racing, una de sus prioridades, ya que no pretende cruzar océanos por los cuarenta bramadores en el invierno.

Aceptamos atender al pedido y estamos proyectando una nueva arboladura opcional para el MC28 con un metro a más de largo. Para nuestros otros clientes que desean hacer longos cruceros, recomendamos que no cambien de plano de velas, pues el MC28 se encuadrar como un cat. A en las normas de estabilidad de la Unión Europea (STIX) es un privilegio, y con el velamen original, como ya fue largamente demostrado, su velocidad ya es excelente. Pero para aquellos que solo desean correr regatas, y que en su área los vientos sean predominantemente flacos, entonces esa opción es interesante. Pero no se olvide que con esa arboladura más regatera el barco pasa a ser categoría B, el que en si no es sorprendente, pues prácticamente todos los barcos con esa eslora lo son.

Es nuestra intención continuar a informar sobre los progresos de la construcción de ese barco hasta su botadura, así como hacemos con todos los MC28 pioneros en una determinada región. Como esa clase tiene un fuerte envolvimiento emocional con nosotros, (construimos uno para uso de nuestra familia, el Fiu, y con el navegamos una seis mil millas), y hoy ya es una de las más internacionales de nuestra oficina, seguir los progresos de la clase en diversos lugares es muy gratificante.  

Dave y los amigos que le ayudaron a volcar el casco.


Atairu, más un hogar fluctuante en la clase Multichine 28

Hemos mostrado regularmente fotos de diversos Multichines 28 en nuestro sitio en Internet, todos eles poseindo interiores exquisitos y acogedores. Sin embargo, como existen muchos de eses barco en construcción o concluidos, casi siempre con propietarios totalmente encantados con sus obras y teniendo los más diferentes planos, desde vivir a bordo, hasta realizar cruceros internacionales, no es sorpresa que sigamos recibiendo más fotos de esa fascinante clase.

A veces nos preguntamos porque tantas personas eligen el MC28 como el barco de sus vidas. En vez de expresar nuestra opinión preferimos oír el que los propietarios tienen a decir. El más reciente e-mail que recibimos hay venido de Porto Alegre, Estado de Río Grande del Sur, Brasil. Nuestros clientes, el ingeniero Antonio Piqueres y su esposa Ivana nos escribieron:

“El MC28 es un barco completo. Esas fotos fueron hechas ayer, cuando hicimos una cena consistiendo de arroz con longaniza a la moda de los gauchos, no sin antes apreciar un buen mate como aperitivo. En Atairu todo funciona con el confort que deseábamos. Tenemos nevera, agua caliente en las pilas…Atairu es un auténtico hogar, mejor dicto, es así que lo llaman aquí en el club. Las velas ya llegaron y tan luego sean izadas, iremos salir a navegar y enviaremos nuestros comentarios de navegantes novatos – les contando errores y aciertos. Creemos que será bueno para incentivar otros constructores. Ya tenemos planos para nuestro primer crucero – será una salida de cinco a siete días por el río Guaiba. Ese será un teste dificil. Para navegar por el Guaiba hay que tener mucha precaución a causa de los bancos de arena, pero por donde nuestro quillote pueda pasar, estaremos allá. Ojaláun día nos encontremos en Australia, al fin de cuentas una longa caminada comienza con el primer paso, o mejor dicto, soltando las amarras. A veces parece que Atairu se molesta en estar en el atracadero.
Un abrazo a todos
Ivana y Piqueres

               Ivana e Piqueres”


La cocina del MC 28 es de dar envidia a muchos dueños de veleros de 35 pies.

Da para creer que ese barco tenga solamente 28 pies? Por el mate en el banco se queda claro que se tratan de auténticos gauchos.

Las maderas claras empleadas en la construcción dan una impresión de amplitud al interior de la cabina.

Ivana y Piqueres brindando una cena de primera clase cocinada a bordo, servida con un buen vino rojo de la sierra gaucha.

Atairu atracado al molle del  Club Jangadeiros em el Río Guaíba.

***

Otro elocuente e-mail, ese recibimos desde Canadá. Roberto Roque, dueño del MC28 “Stella del Fioravante” nos escribió de Calgary, Alberta, en el oeste de aquel país. Fiori, como afectuosamente se refiere a su barco, encuéntrase estacionado en el Yacht Club Florianópolis y es donde Roberto elige para guarecerse del inclemente invierno canadiense. Apreciamos especialmente ese e-mail porque al contrario de muchos otros propietarios de MC28, él tuvo la oportunidad de navegar recientemente en barcos de proyectos nuevos fabricados en serie, y hace comparaciones interesantes para nosotros que hicimos el proyecto.  

“Estuve navegando por una semana en la costa Oeste (Wet Coast, como dicen por  aquí, por la lluvia que nunca para). Fuimos en un grupo de cinco veleros; yo estaba con más tres amigos en un velero de fabricación francesa de 34 pies. Los otros barcos eran mayores, de 43 a 46 pies. Un día corrimos una regata local que ganamos en tiempo corregido. A pesar de ser muy confortable, no me gusté ni mismo un poquito de nuestro barco. Detesté el sistema de “furling” de la vela mayor en el palo. Esa cosa es muy propensa a dar problema! Jamás instalaría en mi barco. Él tenía una tendencia a atravesar, y eso ocurrió varias veces. El viento soplaba a unos 12, 15 nudos, pero aumentaba muy rápido de intensidad en las ráfagas y no conseguíamos segurar el barco. Con la vela mayor reducida navegaba peor aun. Con veinte nudos de viento tuvimos que reducir las velas por la mitad. Los barcos mayores igualmente atravesaban en las ráfagas, el que para nosotros era un motivo de consuelo. Tengo la impresión que los gobiernos eran subdimensionados, y que el velamen era de cierta manera mal posicionado. Oí decir que los barcos que eses fabricantes ofrecen al mercado norte americano para charter o recreo no son iguales a los ofrecidos al mercado europeo.
Sin querer parecer muy convencido (si bien que los canadienses debían estar me juzgando un gran mentiroso a respecto de las virtudes de mi barco), el Fiori afronta vientos de 25 nudos sin problema algún. Indo de Rio de Janeiro para Florianópolis nos quedábamos con todas las velas en cuanto el piloto automático conducía el barco como una fleja sin protestar.

Nunca tuvimos que poner las manos en el timón, excepto para cambiar el rumbo o para anclar, pues eso sería pedir demasiado. Sabíamos que era hora de bajar la genoa, pues el barco caminaba muy de prisa, pero el mar estaba un poco borrascoso y ni yo ni Moura, mi tripulante, sentimos  ganas de ir hasta la proa. Pero el barco siguió en línea reta sin problemas.

No entiendo como algunos proyectistas de veleros de crucero no consiguen diseñar un barco que sirva. Si el barco navegase bien en vientos flacos, aun sería aceptable. Pero tener un mal desempeño en vientos flacos y en vientos fuertes, entonces él no gusta de navegar. Sirve sólo para cocinar, tomar baño de sol en la cubierta o beber vino o cerveza cuando en la marina.  
El barco que tengo en Canadá (un 26 pies remolcable) retornó a el agua en ese fin de semana cuando salí con mi hijo a  navegar en el lago cerca de acá. Casi la misma cosa: en vientos de hasta doce nudos es un buen barco; más que eso se queda difícil de controlar. Hay que poner rices o quedarse atento en las ráfagas. Que falta siento del Fiori. Espero poder ir a Brasil el más temprano posible para navegar en aquel sin vergüenza. Tan pronto tenga mis cosas arregladas aquí, tengo la intención de pasar más tiempo en Brasil. Me gustaría ir hasta Fernando de Noronha, y si eso se pasa, me gustaría tener tu compañía.

Beto”

Pulse en las fotos para ampliarlas

Pulse aqui para saber más sobre la clase Multichine 28.


MC28 y MC34/36 navegando en brisa fresca.

Esas dos fotos muestran Vagamundo, un Multichinec28, y Arakaé, un Multichine 34/36 navegando con vientos de unos 35 nudos. El primer barco navega en la región del estado de Río de Janeiro , aunque el otro barco navega en el lago de Itaipu, entre Brasil y Paraguay.

Eses dos barcos, además del facto de ambos seren muy bien construidos, tambien despertan nuestra curiosidad por los planos de crucero que tienen sus dueños. 

Vagamundo se prepara para un viaje internacional, y el capitán de Arakaé tiene la intención de navegar hasta el Río de La Plata y en seguida llegar al porto de Paranaguá, en el Estado de Paraná. Arakaé es nuestro primero velero oceánico a navegar en el lago de Itaipu.

Pulse en las fotos para ampliarlas

Multichine 28 Vagamundo, bebé a bordo

La clase MC 28 agranda continuamente su fama de ser un excelente proyecto de velero de crucero. Con un interior semejante a un pequeño apartamento, con salón, dormitorio, cocina y baño, y sendo un barco simples y fácil de construir, no es por acaso que ese proyecto tenga se convertido en uno de los modelos más populares de nuestra línea de proyectos de stock. Es curioso que cuando los barcos de la clase se quedan concluidos, tan luego sus constructores se sientan seguros, parten para alguno crucero atrevido, a veces con toda la familia. Los sueños acunados durante la construcción parecen convertirse irresistibles después de la botadura y más temprano que se podría creer la se va el nuevo MC28 en su primero "gran" crucero.

Eso ya se pasó docenas de veces, y cuando recibimos una nota de alguno de nuestros clientes que recién inauguraran sus barcos, nos quedamos interesados en saber la historia de la primera incursión por el desconocido.

No podemos olvidarnos que eso se pasó con nosotros, cuando  el velero Fiu, el MC28 que construimos para navegar con nuestra familia se quedo concluido. Tan luego Fiu estaba en el agua partimos para un viaje en familia, incluso nuestra nieta Juliana, entonces con dos meces de edad.

Nuestra oficina aun no se había cambiado para Perth, Australia, estando entonces ubicada en la ciudad de Río de Janeiro. En aquella fecha todos estábamos ansiosos para disfrutar juntos de esa primera experiencia.

Isla Grande, un paraíso tropical con playas maravillosas, montañas cubiertas de florestas, cascadas  naturales con agua helado viniendo de la selva y paisajes deslumbrantes, a unas escasas sesenta millas náuticas a oeste de Río, fue el destino escogido para ese crucero inaugural.

Ahora descubrimos que no fuimos los únicos dueños de MC28 a escoger Isla Grande como primero destino. El recién inaugurado MC28 Vagamundo, una construcción amateur hecha por el buceador de aguas profundos Ricardo Costa Campos, así que su dueño se sintió suficientemente familiarizado con su nuevo barco, levó su mujer Ivana y su hijo de solamente tres meces para un crucero de  más de setecientas millas, ida y vuelta, de Vitoria, la ciudad donde Vagamundo fue construido, hasta Isla Grande.

El empleo de Ricardo le permitió construir su barco en los longos intervalos entre un buceo y otro, tarea que emprendió con mucha gana y competencia. Vagamundo, además de ser muy bien construido, es también muy bien equipado, incluso con un timón de viento de marca tradicional, el que hace ese MC28 un barco en condiciones de salir para cualquiera aventura.

Las fotos del crucero que hizo la familia Campos demuestran como estaban felices en esa primera experiencia. Con el espirito aventurero  que conocemos en Ricardo, no será gran sorpresa si breve recibiremos noticias de Vagamundo navegando en aguas bien mas lejanos.

Familia Vagamundo Vagamundo en Isla Grande

João parece estar apreciando su nuevo hogar

Rio de Janeiro, Bahía de Guanabara

Ivana y João en la entrada de la cabina

João recibe las primeras lecciones de navegación

Pulse en las fotos para ampliarlas

Pulse aquí para saber más sobre la clase Multichine 28.


Novedades de la clase Multichine 28

Flavio Becerra, el más intrépido constructor/propietario  de un velero de la clase Multichine 28, que navegó en solitario y sin ayuda de motor auxiliar desde Rio de Janeiro hasta el Caribe. (Vea el relato de la aventura del MC28 Access abajo, rodando esa página), nos envió en Julio 2008 un e-mail relatando que ahora está en Antigua y que todo se pasa bien con él.

Estoy en English Harbour, Antigua, donde obtuve un empleo en la compañía de ingeniería Andrade Gutiérrez que está reconstruyendo el aeropuerto de la isla. Como ustedes bien lo conocen, mis amigos, no resisto a una invitación para ejecutar un trabajo duro.

Mi querido barquito Access está anclado en la Bahía de English Harbour. Alrededor del área del gobierno, donde tuve que hacer unos reparos, aun está sin pintura, una vez que estoy juntando plata para hacer los servicios necesarios en el barco. Una nueva pintura de fondo, un motor Yanmar de U$7.000 y otros equipamientos están en mi lista, pero no tengo la más remota idea cuando iré obtener todo ese dinero. Creo que tendré que contentarme en navegar solamente con mis velas por un rato más. La pregunta que me hago es si seré capaz de llegar hasta el Pacífico sin motor auxiliar. ¿Tal vez lo pueda, quien lo sabe? Volver para casa, ni pensar antes del próximo verano. Por eso me voy a quedarme por aquí por ahora.

Los aguas de la Bahía de English Harbour son muy limpias y todas las mañanas me ejercito con buceo y natación, además de correr por una playa, todo para no quedarme un guatón. Breve estaré enviando un video relatando mi muy dura vida en ese paraíso.

Saludos para todos ustedes.

Pulse en las fotos para ampliarlas

***

Otro constructor amateur de un barco de la clase Multichine 28, Giovanni Dalgrande, está muy feliz con la conclusión de su trabajo. Él construyó su barco, Kyriri-eté, en la ciudad de Florianópolis, Santa Catarina, Brasil, y  hace unos días nos envió unas lindas fotos:

Es muy gratificante informarles que concluí la construcción de mi Multichine 28 Kyriri-eté que comencé su construcción “hace algunos días”. El significado del nombre en la lengua indígena Tupí-Guaraní es sosiego, una cosa que todos nosotros deseamos tanto. Me gustaría agradecer a ustedes por el proyecto que me llevó a concluir ese sueño.

Pulse en las fotos para ampliarlas

Vagamundo es muy lindo

Recibimos un e-mail del profesional de buceo profundo Ricardo Campos, de la ciudad de Vitoria, al norte de Rio de Janeiro, informándonos que el barco que construyó prácticamente solo, finalmente salió para su primera navegada. Mirando las fotos que Ricardo nos envió, queda claro evaluar el extraordinario hecho de tener construido un velero oceánico de 28 pies sin ayuda. Aquellos que tuvieron la oportunidad de construir su propio barco sabrán dar el debido valor a esa realización. Ricardo es un aventurero nato, y no tenemos dudas que las próximas etapas de su vida será a bordo de Vagamundo, llevando su barco a los más remotos destinos.
El e-mail abajo muestra bien cuanto Ricardo se quedó emocionado en ese día que tal vez tenga sido el más feliz de su vida:

Ayer navegué por primera vez en el Vagamundo. Solamente quién paso por esa experiencia podrá saber como me estoy sintiendo, no como un pibe que gaño un juguete nuevo, pero aquel que salió a jugar con el juguete construido por sus propias manos. Quien ya tuvo esa oportunidad en su infancia sabrá bien cuanto eso significa.

Fueron ocho años desde el día cuando hice la adquisición del proyecto hasta navegar por primera vez. Pasé por todas etapas de la construcción prácticamente sin ayuda de otros. Apenas para el revestimiento de fibra de vidrio y para la pintura final con poliuretano necesité ayuda. Nada más coherente que la primera salida también lo hiciese solo.

Fue una salida de corta duración; poco más que cuatro horas con vientos de cuatro nudos al salir del muelle (sin usar el motor, pues a fin de cuentas Vagamundo es velero!:-)

En seguida el viento se quedó más fuerte, llegando a unos quince nudos. Me quedé sorprendido como el barco tiene buena estabilidad de rumbo. Cuando tuve que entrar en a la cabina para hacer un bocadito y también para inspeccionar si todo marchaba bien, el barco se mantuvo en su rumbo, mismo cuando navegando con viento en popa.

Aunque me quedaba en la cabina podía apreciar la navegada por medio  de las ventanas, escotillas y tambuchos, una maravilla para quien navega solo. Cuando retorné al muelle el viento diminuyó de intensidad y más una vez adentré en el club sin auxilio del motor, no que yo sea un buen marinero, pues eso vendrá con el tiempo, pero por que el barco es realmente fácil de maniobrar.

La primera parte del sueño está concluida. El próximo paso será vivir a bordo y salir mar afuera, lo más temprano posible. Ahora que mi familia hay aumentado, con el nacimiento de mí hijo João, hace quince días, creo que tendré de esperar por unos seis meces para que me considere preparado para partir. Aun faltan al Vagamundo algunos equipamientos , tales como el chinchorro, un bimini, un dodger, cosas que necesitan de plata y no de trabajo, pero que por mala suerte está difícil para mi obtenerlas una vez que mi empleo como buceador hay terminado.
Estoy añadiendo algunas fotos para que conozcan el Vagamundo y espero un día tener el honor de tener la familia Barros a bordo como mis invitados.
Ricardo Campos

Pulse en las fotos para ampliarlas

Más un Multichine 28 próximo de ser terminado.

El Multichine 28 Atairu está casi listo para ir para el agua. Fabricado por astilleros Flab de Campinas, estado de São Paulo, Brasil, el Atairu es uno de los más interesantes MC28 ya construidos. Con un interior muy exquisito, con su estilo peculiar de marcenaría y una primorosa terminación, ese barco es uno de los más hermosos de la clase construidos asta ahora.
Ivana y Piqueres deben estar radiantes con la aproximación de la data de inauguración de su tan soñado MC28. (Que nuestro amigo Adrián Callejón, que hace el MC28 Soñado, nos perdone por la indebida apropiación de la palabra.)
Nosotros de Roberto Barros Yachrt Design deseamos al simpático casal muy buena suerte con su nuevo juguete. También deseamos a todos los otros constructores que están en la cola de Atairu, tambien terminando sus obras que temprano las Esteban inaugurando para un crecimiento sin interrupciones de esta fascinante clase de crucero oceánico.

Pulse en las figuras para ampliarlas

MÁS UNO MULTICHINE 28 EN FINALES DE CONSTRUCCIÓN

  Ese barco fué constrúido por Giovani D´al Grande en la ciudad de Florianópolis, Brasil.
Pulse en las figuras para ampliarlas

EMAIL DE GUIDO BARON

Clique nas imagens

Estimado Roberto, Luís y equipo de Yachtdesing.

Uno tiene la sensacion cuando va navegando por el oceano que perdemos a los compañeros de viaje, sea por tempestades sea por las grandes ondas que nos hacen perder el contacto visual de la otra embarcación, o simplemente por la falta de noticias… pero uno sabe que la otra persona esta ahí, luchando y trabajando para que el navio llegue a buen puerto.
He tenido mis vacaciones de verano y he aprovechado para trabajar, 14 horas por dia para poder terminar algunas partes del interior, cerrar la cubierta y fibrarla, y estoy realmente feliz con mi efuerzo pues se vio recompensado con la salida para la “luz del dia” del upaukiboya, dire que casi fue un parto de tanto que me ha costado ya que trabajar totalmente solo muchas veces nos fallan las fuerzas y una que otra vez la convicción.
Cada dia me doy cuenta que esto de hacer barcos no es para solamente para quien “quiere”… si no tambien para quien “puede”… pues he terminado complemente cansado después de estas jornadas de tanto trabajo y emocion, muchas veces me digo que no tengo edad para hacer estas cosas…. Y lo mas impresionante de la vida que nos demuestra que si uno se lo propone hasta se puede desafiar a la gravedad y todas las leyes naturales.. ufffff.. tambien me digo que esto es un buen entrenamiento para el dia que este en el mar ya tenga la piel dura y el carácter bien formado para enfrentar los enojos de Zeus, y que después de tanto viaje uno no se sienta tan debil y que la contruccion del barco sirvio tambien para forjar el temple de buen marino. Mismo si eso represente solo un paseo de fin de semana.
Les envio estas fotos con mucha emocion, (sin ninguna pretencion ni orgullo mal puesto) emocion de haber podido haber pasado algunas fronteras, y después de un tiempo de descanso vendran otros desafios, pero ya todo parece diferente, siempre es diferente.
Solo como hecho anecdotico, las ultimas fotos que son fotos de muebles, no es por engaño, ocurre que con la madera que me sobro sea madera de los interiores de contraplacado como unos litros de fibra he renovado cosas en mi casa, y me dio el gusto de sentir que esa madera no iba a la basura.

Bueno espero que lo difruten y me gustaria un comentario pues quiero saber si ha llegado este email pues parece que mi cuenta de correo no esta muy buena…

Abrazos.. y saludos.. Guido Baron Upaukiboya


EL PREMIO PARA EL MC 28 NÚMERO 120

En el 27 enero recibimos del pintor Fernando Leitão el regalo que daremos al centésimo vigésimo constructor del MC28. Trata-se de un lindo cuadro a óleo mostrando un MC28 anclado en un paraíso tropical. Nuestra idea fue ofrecer alguna cosa que ayudase con la motivación para construir su futuro barco. Queremos sinceramente agradecer a Fernando Leitão por su lindo cuadro, una gentil colaboración para nuestra oficina.


Recibimos esas excelentes fotos de la construcción del Multichine 28 fabricado por Isidro Rodrigues Brito (irbrito@telefonica .net), en las islas Canarias. Breve ese barco estará navegando y será el primer de la clase a harcelo en España. artimilt