Polar 65

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Polar 65 Fraternidade realiza una vuelta al mundo

Nuestro más imponente velero de crucero oceánico es sin duda el Polar 65. Ese barco proyectado para navegar en cualquiera latitud, sea cruzando océanos, sea adentrándose en lugares de baja profundidad, es el que consideramos ser el velero de crucero ideal para realizar cualquier tipo de aventura náutica.

El viaje inaugural del Fraternidade fue un crucero de teste hasta la isla de Fernando de Noronha. Cortesía: Helio Vianna

El Polar 65 fue proyectado ya poseyendo un cliente para construir la primera unidad, el navegador ucraniano naturalizado brasileño Aleixo Belov, un experimentado marino con tres vueltas al mundo en su currículum.

Tan luego recibió los planos Aleixo comenzó la construcción del Fraternidade, una obra que iría durar más de cinco años para ser concluida. Cuando el imponente yacht de teóricas cuarenta y cinco toneladas, con su cubierta hecha en acero inoxidable y totalmente equipado para afrontar cualquier desafío, se quedó concluido, no restaron dudas de que aquel velero iría hacer historia.

Como creemos se pasar con todos los arquitectos navales, el deseo de crear una máquina capaz de resistir a las peores condiciones de tiempo, además de tener control sobre su calado, fue un objetivo que siempre procuramos alcanzar. La primera oportunidad que tuvimos de diseñar un barco así fue cuando fuimos comisionados para desarrollar el proyecto del Paratii, del mundialmente conocido navegador Amyr Klink, que con ese velero contornó el Continente Antárctico, tornándose la primera persona a realizar ese hecho en solitario.

Esa bien sucedida experiencia sirvió para dejarnos más entusiasmados aun para hacer otro ensayo, siendo el Polar 65 esa nueva oportunidad.

La solución que adoptamos para el Paratii, quillote con orza empotrada, de esa fecha fue sustituida por quillote rebatible, el que permite un mejor desempeño en la ceñida, con máxima estabilidad.

Polar 65 Fraternidade en Rarotonga, Islas Cook. Aleixo en esa cuarta vuelta al  mundo hay procurado revivir las aventuras pasadas, ahora transmitiendo para personas de una generación más joven toda su experiencia anterior. Cortesía: Aleixo Belov

Aleixo partió en enero 2010 para su cuarta vuelta al mundo, teniendo Salvador, la ciudad donde el barco fue construido, como puerto de salida, ahora teniendo a bordo una tripulación de once jóvenes. El inicio del viaje fue de pocas escalas, como si quisiera reservar para más adelante los mayores desafíos. En el Caribe solo se quedó en Grenada, mismo así por bien poco tiempo, siguiendo sin demora para Colón, en la entrada Atlántica del Canal de Panamá. Pero la travesía del Pacífico también fue de pocas escalas, estando en su derrotero las Marquesas, Tuamotu, Tahiti, Rarotonga y Thursday Island, Estrecho de Torres, ya en la entrada del Océano Indico.

La primera escala importante en el derrotero de la expedición puede tener sido Bali, en Indonesia. Allá, como hiciera en las vueltas al mundo anteriores, Aleixo contrató un artesón local para esculpir en la estructura barnizada del salón muescas con motivos orientales. De Bali Fraternidade siguió para Galle, en Sirilanka, y Cochin, India, de esa escala en delante teniendo que pasar por el trecho más peligroso del camino, contornar el Índico Occidental infestado por piratas, para en seguida cruzar el Mar Rojo y el Canal de Suez. Para evitar los bandidos, en ese trecho Aleixo participó de un Rally conducido por un holandés donde todos los veleros siguieron en flotilla, bien próximos de la costa, siempre en aguas territoriales.

Después de cruzar el Canal de Suez, Fraternidade navegó para el Estrecho de Bósforo y Mar Negro, haciendo escala en Odesa, el principal puerto de su país de origen, donde fue recibido como una celebridad, incluso con derecho a un longo programa de la TV estatal sobre su viaje. De vuelta al Mediterráneo el restante del viaje fue como el script de una película de turismo, con visitas a las Islas Griegas, sur de Italia y la Riviera Española. Ya en el Atlántico hizo una parada en las Canarias, y de allá fue derecho al puerto de origen, Salvador, la capital de Bahia, donde llegó en octubre 2011,dejando para tras treinta y dos mil millas navegadas.    

En Odesa, Ucrania, el Polar 65 Fraternidade recibió la visita de parientes con los cuales no se encontraba hace mucho tiempo. Cortesia: Aleixo Belov

Deseamos a Aleixo que continúe aprovechando  su fantástico velero, y que realice otras  expediciones, quizás las tan deseadas incursiones en las altas latitudes, el principal propósito del proyecto. Pero ahora todo lo que queremos es congratular el viejo marino por el impecable viaje que concluyó con tanto éxito. Bravo, Aleixo y sus jóvenes tripulantes!

Aleixo Belov (a derecha) junto al ingeniero naval del equipo de B & G Yacht Design, Rafael Coelho, uno de los tripulantes de la expedición. Rafael permaneció a bordo desde la Polinesia Francesa hasta Cochin, en India. Siendo uno de los diseñistas del proyecto, él conocía mejor que nadie todos los detalles del barco. Cortesía: Aleixo Belov

En tiempo: Em esa circum-navegación Aleixo utilizó el Fraternidade como um buque escuela, alternando varias tripulaciones de jóvenes principiantes. Su intención fue transmitir sus conocimientos para otras generaciones de apasionados por el mar, como él siempre fue, y que deseamos que continúe siendo por muchos años más.


Polar 65 Fraternidade en Tahiti

El velero de expediciones Fraternidade ya navega en el corazón del océano Pacífico. Ese barco diseñado para ser tripulado por jóvenes científicos en los más remotos retiros de nuestro planeta es para nosotros de B & G Yacht Design un punto crucial en el desarrollo de proyectos de veleros de quilla abatible con énfasis en la robustez, los cuales denominamos “veleros polares”.

Hasta ahora Fraternidade está realizando un viaje rápido, teniendo dejado Salvador, Brasil, el 10 de enero, 2010, haciendo escalas en Natal, Grenada, Panamá, Galápagos, Marquesas y Rangiroa en las Tuamotus, llegando a Tahití, una encrucijada en las rutas del Pacífico, el junio 2010, nada muy diverso del derrotero clásico de los vuelta mundistas de crucero. Ahora hay que aguardar las sorpresas que su intrépido capitán Aleixo Belov tendrá para nos presentar. (Usted puede seguir el viaje del Fraternidade por el enlace en nuestro site: Polar 65 Fraternidade).

Que ese novísimo barco navega muy bien inspirando grande confianza en sus tripulantes, eso es incuestionable. Amigos nuestros que hicieron el primer teste de mar navegando de Salvador, su puerto de origen, hasta la isla de Fernando de Noroña, nos informaron que el Fraternidade es una mina de plomo cuanto a su estabilidad y su cubierta raramente se queda mojada cuando navegando en ceñida con vientos frescos. Las fotos que ellos gentilmente nos enviaron comprueban esas informaciones.
Con jarcias prácticamente indestructibles y un casco metálico de robustez impresionante, ya teníamos la certitud que para navegar en los trópicos no habría mar para causar cualquiera menaza. El viaje impecable de Salvador a Tahití es un testigo del que afirmamos.

Polar 65 Fraternidade en el muelle de la caje principal de Papeete. Por casualidad en ese mismo sitio geográfico quedó estacionado el velero Sea Bird con el cual Eileen y Roberto Barros navegaron desde Río de Janeiro a Tahiti hace más de cuarenta años.

Por casualidad la foto arriba muestra el Fraternidade al lado de un catamarán de estilo polinesio, teniendo la popa fijada a amarradores en tierra, probablemente los mismos donde hace cuarenta años la pareja Roberto e Eileen Barros tenían el mini-velero de crucero Sea Bird fijado al muelle. Ellos habían elegido esa dirección idílica para el nacimiento de su hija Astrid. Era en el Parque Bougainville, la plaza a la derecha de la foto, donde Eileen llevaba su hijita para aprovecharse del sol de la mañana. Papeete puede terse cambiado profundamente, pero ese parque permanece intacto, como era hace cuarenta años.

Aleixo Belov es un viejo marino con tres vueltas al mundo en solitario en su carrera de navegador de crucero a bordo del velero de construcción amateur de cuarenta pies, el Tres Marias. Creemos que él se siente impelido a retornar a los lugares donde vivió experiencias inolvidables, ahora deseando repartir esas memorias con otras personas.

Ahora en julio, nuestro amigo, el joven ingeniero naval Rafael Coelho, que trabajó en la oficina B & G Yacht Design, cuando aun estaba ubicada en Río de Janeiro, participando de la elaboración del proyecto del Polar 65 , irá juntarse a la tripulación del Fraternidade. Siendo un experto en arquitectura naval, él podrá nos pasar valiosas informaciones sobre su desempeño y funcionalidad.
Llevando en cuenta que el diseño del Polar 65 es muy peculiar, teniendo aún mucho a nos enseñar como realmente navega en condiciones adversas, las informaciones que Rafael nos transmitir serán preciosas. Algunas de sus ventajas ya fueron testadas como, por ejemplo, su incursión por el pase del atoll de Rangiroa, cuando su calado reducible, sus dos gobiernos y dos motores hicieron toda la diferencia, permitiendo una entrada tranquila en la laguna, pudiendo llegar bien próximo de tierra donde los veleros de quilla fija ni podrían soñar en aproximarse.


Teste de mar para el Polar 65 Fraternidade

Nuestro mayor velero especializado en navegar en altas latitudes, tanto en aguas rasos como profundos, ya tiene su primera unidad en operación. Hablamos del velero Fraternidade, el barco que el conocido navegador ucraniano/brasileño, ingeniero Aleixo Belov, construyó para dar una ambiciosa vuelta al mundo pasando por los lugares más interesantes del planeta, levando a bordo un equipo de cientistas, periodistas, cineastas, buceadores y personas del medio náutico.
El plano de Aleixo en realidad ya comenzó a ser ejecutado, con un viaje de teste de ida y vuelta de Salvador hasta Fernando de Noronha, la isla oceánica que se queda en el nordeste de Brasil.

Fraternidade fondeado en Fernando de Noronha. Foto Helio Viana

Aleixo és una persona determinada y competente. Siendo un bien sucedido empresario, consiguió organizar su vida de manera a poder completar tres vueltas al mundo en solitario a bordo de un velero de treinta y seis pies que él mismo construyó sin que eso afectase el crecimiento de su empresa de ingeniería. Es evidente que eso solo fue posible gracias a su habilidad de conseguir personas de confianza para realizaren las tareas con la competencia necesaria para que su firma no se anegase en su ausencia.

Terminado su tercer viaje de vuelta al mundo, un día Aleixo se preguntó: ¿y entonces, que hago de mi vida? ¿Tengo más un hijo? No hacia propósito, pues ya tenía una familia numerosa. ¿Invisto en el crecimiento de mi empresa? Eso también no se justificaba, pues su firma ya se expandía naturalmente. ¿Hago un nuevo barco altamente sofisticado, un velero capaz de navegar en las peores condiciones de tiempo y adentrarse en los más difíciles lugares? ¿Por qué no? Ese sería uno de los desafíos que su mente inquieta jamás iría dejar de desear.

Al retorno de su tercer viaje él hizo un charter de Ushuaya hasta la Península Antarctica a bordo del velero Kotic, del físico ruso Oleg Belly, un yacht polar construido por él mismo en la ciudad de Dois Córregos, en el interior del Estado de San Paulo, Brasil, barco ese cuya característica principal es su quillote abatible, su preferencia para trabajar en charter en las regiones polares, por la facilidad de se abrigar de los icebergs, protegiéndose en lugares más rasos.

En seguida Aleixo fue informado que nuestra oficina de proyectos era tal vez la más experimentada en proyectos de barcos polares en Brasil, tiendo producido en equipo con Gabriel Dias, entre otros proyectos de calado abatible, el conocido velero polar Paratii I, del navegador brasileño Amyr Klink, el primer yacht a dar la vuelta del continente Antártico en solitario, el que le recaudó el conceptuado premio Tillman, conferido por el Royal Cruising Club de Inglaterra, por tener sido el más destacado hecho náutico en las regiones polares en aquel año. Nuestro interés por el tema quizás tenga sido un factor decisivo para que fuésemos elegidos para desarrollar el proyecto de su futuro barco

El Polar 65 tiene un layout interno excelente para servicio de charter en altas latitudes. La caja del quillote abatible en el centro del casco favorece la ubicación de los cómodos al rededor de esa caja. El salón social se ubica bajo la bañera.

Fuertemente influenciado por las ideas de Oleg, Aleixo nos procuró trayendo consigo unos dibujos hechos a mano del barco que quería. Él deseaba un casco multi-chine en acero, obviamente con un quillote abatible. El barco sería grande el bastante para que la caja del quillote pudiera ir del fondo del casco hasta la cubierta con las acomodaciones en su vuelta.

Asumimos la tarea de proyectar ese velero como una oportunidad de criar algo bastante innovador. Nuestro contracto con Aleixo nos contemplaba como dueños del proyecto, una vez que él no tenía interés en exclusividad. En contrapartida le ofrecemos hacer algunas modificaciones en los planos si nuevas ideas surgiesen durante la confección del trabajo. Ese arreglo fue bueno para las dos partes, ya que con su estilo inquieto, Aleixo nos presentó varias alternativas interesantes, algunas de ellas mejores que nuestra solución inicial para el problema.
En fin el plano de stock se quedó con un estilo más al gusto del público en general, en cuanto que el barco de Aleixo caminó en la dirección de la embarcación de servicio, sin embargo los dos cascos se quedando idénticos.

El estilo más sofisticado que desarrollamos para el Polar 65 en algunos aspectos difiere de Fraternidade, pero esa es una ventaja de la construcción metálica, que contempla esa posibilidad de alteraciones de acuerdo con las preferencias de cada uno. Renderización: www.ideebr.com

Fraternidade consumió aproximadamente cinco años para ser concluido, utilizando sus instalaciones de calderería y su equipo de ingenieros y obreros para realizar la construcción.

Su creatividad y competencia fueron notables, y considerando que se hay dedicado de cuerpo y alma en la producción del velero, el Fraternidade quedose uno de los yachts polares con una ingeniería de las más avanzadas que se tenga producido hasta los días de hoy. Consideramos la construcción una buena oportunidad para nuestra oficina, pues con un cliente tan determinado y competente, pudimos acompañar el desarrollo de muchas ideas interesantes, y así experimentar algunas opciones diferentes de las que tendríamos elegido, sin que quedásemos comprometidos en adoptarlas en nuestro proyecto de stock. El resultado de ese trabajo conjunto es que todos nos quedamos contentos después de un desgastante proceso de tempestad cerebral.

Deseando pasar de ahora en delante la mayor parte de su tiempo a bordo de su máquina de expediciones, no es de admirarse que el Fraternidade tenga se convertido en una lujosa residencia con costosos cuadros a óleo colgados en sus paredes, y un salón social digno del confort de una exquisita mansión. Sin embargo, ni por eso el barco dejó de ser una funcional embarcación de servicio. Un buen ejemplo para ilustrar el que decimos es su pilot-house que más se parece con un flybridge de buque que una cabina de comando de un simple yacht. En ese ambiente está instalada una mesa de navegación con el mismo largo que en buques, bajo ella existiendo un armario de cartas con espacio para guardar cartas náuticas del mundo entero, simétricamente existiendo una cucheta para el piloto que no esté en servicio. El tablero de equipamientos de navegación rivalizase con uno de una nave espacial.

La lista de equipamientos de navegación en el pilot-house incluye piloto automático, radar, chart plotter, estación metereológica, VHF, SSB, una brújula acoplada a tres GPS que permite la lectura del rumbo verdadero con absoluta precisión y el instrumento AIS, un detector de tráfago automático. Foto Helio Viana

Fraternidade fue lanzado en el agua en el inicio de 2009, pero su dueño solo se sintió suficientemente preparado para comenzar a utilizarlo seriamente ahora en Julio, cuando decidió realizar su primer teste de mar abierto, programando un viaje de ida y vuelta de Salvador hasta la isla de Fernando de Noronha.

Juntando una tripulación de amigos y personas que le ayudaron en la construcción,, Aleixo salió para su primer teste más conclusivo llevando a bordo dos buenos amigos nuestros, también nuestros clientes, pues construyeron el hoy legendario Samoa 29 Maracatu, WWW.maracatublog.wordpress.com, a bordo del cual están viviendo hace casi diez años, con el ya teniendo navegado decenas de millares de millas.

La primera observación relevante constatada por Helio fue que con las respetables doce toneladas del quillote abatible y sus 6.70m de manga, el barco tiene una óptima estabilidad, escorando muy poco en la ceñida, mismo cuando pasan aquellas borrascas de corta duración tan frecuentes en los alisios. En aquellas ocasiones Aleixo disminuya el área de velas, más para evitar esfuerzo en los paños que para ahorrar la arboladura. La cubierta libre de obstáculos como la pista de aterrizaje de un buque aeródromo facilitaba muchísimo las maniobras.

Navegando en la ceñida Fraternidade mal sentía la fuerza del viento. Aquel piso de madera en el centro de la cubierta sirve para cerrar la caja del quillote abatible. Foto Helio Viana

El viaje hasta la isla fue muy tranquilo, sin percances, la tripulación aprovechando para hacer buenas refecciones y reposar. El barco se probó tan fácil a maniobrar que podría ser conducido por hasta una sola persona.

Hélio aun encontró pequeñas lagunas a corregir, como la falta de pasamanos en la ducha del baño, por ejemplo, pero solo pequeños detalles sin importancia. En su libretita de anotaciones Aleixo hay hecho una lista de modificaciones para el perfeccionamiento del barco. Por eso testar la embarcación en mar abieto es tan necesario.

Nuestro amigo se quedó muy impresionado con el confort del salón social. Con un gigantesco sofá en U capaz de acomodar unas veinte personas y dos mesas grandes el suficiente para que todos puedan hacer una refección al mismo tiempo, una cocina completa como a de un hotel, y un compartimiento de comunicaciones ubicado simétricamente a la cocina, hacen de ese layout el más confortable que se pueda encontrase en un barco con esas dimensiones

El Polar 65 Fraternidade ya es parte del escenario náutico de Bahia. De ahora en delante deberá ser visto en los más diferentes lugares, en cualquiera latitud. Foto Helio Viana

Aleixo está bastante feliz con su barco, no obstante los pequeños ajustes que aun tendrá que realizar antes de salir definitivamente para la grande aventura. Para nosotros de la oficina B & G Yacht Design también es una razón para conmemoración por tener proyectado un velero polar tan especial cruzando los mares del mundo.

Mientras tanto un nuevo Polar 65 se encuentra en construcción en el Astillero Metallic Boats, WWW.metallicboats.com.br, en la ciudad de Triunfo, Rio Grande do Sul, Brasil. Eso significa que breve tendremos dos de eses gigantes navegando por ahí. Como ya recibimos varias consultas de interesados en el proyecto, desde países como Noruega, Escocia, Canadá, Estados Unidos y Australia, estamos optimistas que otros barcos de la clase serán construidos en el futuro próximo

Polar 65: Un velero para navegar en aguas rasos o profundos. Renderizacion: www.ideebr.com


Polar 65, nuestro pequeño buque de expediciones polares

El Polar 65, por todas sus características, es un velero de crucero muy especial. Esa verdadera máquina de hacer cruceros radicales brevemente irá tornarse razón para calientes comentarios junto a la comunidad náutica. En fin, no es tan común encontrarse un barco de cuarenta y cinco toneladas capaz de encallar en una playa y salir sin ayuda en la próxima marea. Su quilla rebatible, cuando en su posición extendida, es una pieza de altura impresionante. (Vea foto abajo.) Sin embargo esa quilla con su sofisticado diseño hidrodinámico es responsable por buen desempeño en la ceñida, mismo cuando navegando con vientos borrascosos.

Con dos motores y dos gobiernos, el Polar 65 puede efectuar maniobras en ancladeros apretados sin necesitar de “bow thrusters”. En compensación su estabilidad elevada, (categoría A secundo las normas de la Unión Europea) lo hace un barco suave y confortable, mismo cuando enfrentando las peores condiciones de tiempo. Esas características añadidas al amplio espacio de su interior son las razones que tornan el Polar 65 un insuperable barco para expediciones u operación como barco de charter.

El Ingeniero civil ucraniano Aleixo Belov fue nuestro primer cliente a construir un Polar 65. Sendo un marino excepcional, pocos años después de su graduación Aleixo construyo un velero de fibra de vidrio con treinta y seis pies de eslora y con el hay dado una vuelta al mundo en solitario.

En su retorno escribió el libro “En busca del oriente” en el cual relata sus aventuras, como su encuentro con la famosa navegadora Tania Aebi durante su pasaje por el Mar Rojo y la visita que realizo a su país de origen, la Ucrania. Entonces parte de la URSS.

Con ese mismo barco, el Tres Marías, el hay completado dos otras vueltas al mundo en solitário, resultando de esas experiencias dos nuevos bestsellers. Ahora Aleixo no desea más navegar solo y decidió destinar su Polar 65 a ser una escuela de vela para jóvenes menos favorecidos.

Su barco es prácticamente terminado, y deberá estar navegando aun en 2008. Poseyendo un astillero en la ciudad de Salvador, Bahia, Brasil, Aleixo no tubo dificultades para construir el “Fraternidade” con su propio equipo de soldadores.

Visitamos su astillero hace algunos meces cuando sacamos las fotos mostrada abajo.

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Simultáneamente otro Polar 65 está en construcción en el astillero Metallic Boats ubicado en Triunfo, estado de Río Grande do Sul, Brasil. El secundo barco de la clase, el “Mar de Cristal” logo tendrá su casco terminado. José Antonio Moeller, el propietario del astillero, es un entusiasta por el potencial de ese proyecto, que él cree ser el barco perfecto para charters en altas latitudes, y acreditando en el mercado para el modelo, decidió prepararse para construirlo en serie por fichero CNC, así proporcionado una grande economía en costo y tiempo de construcción.

Moeller, un viejo cliente nuestro, ya fabricó innumeras embarcaciones de nuestro diseño, y por la alta calidad de su trabajo, estamos seguros que será muy bien sucedido en esa nueva tarea.

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